OAXACA, OAX.- La editorial Almadía distribuye títulos de otras cinco empresas del mismo perfil: Moho y Los Libros de Homero, de México; Los Libros del Silencio y Lince, de España; y Eterna Cadencia, de Argentina.
La más reciente alianza de la empresa de Guillermo Quijas es con esta última, que preside Pablo Braun. El director e Almadía manifiesta que la unión surgió porque de entrada existen muchas afinidades con esa compañía. Y argumenta que para seguir creciendo en este mercado se puede recurrir a otro tipo de coaliciones, “no sólo para publicar libros sino ser una distribuidora y que esos libros entren al mercado mexicano, eso también te permite una mayor proyección”.
Además, dice, se abren posibilidades de nuevas colaboraciones:
“Como compartir la compra de derechos de un autor internacional, compartir los costos de la traducción y que a su vez la editorial argentina publique la obra en su país y nosotros en México y las cosas puedan salir de una forma más fácil.”
El enlace entre las seis casas editoriales permite a Almadía tener un catálogo de casi 300 títulos y anualmente estará presentando 50 más, “una oferta interesante desde el punto de vista de las librerías”.
El argentino Braun cuenta a este semanario cómo surgió la idea de trabajar con Almadía:
“Desde que inició la editorial siempre tuvimos claro laborar con empresas de otras naciones por una necesidad económica, porque la cantidad de lectores o de lo que pueda vender en Argentina no alcanza para mantener la estructura que tenemos. Siempre supimos que queríamos llegar a todos los países hispanohablantes, a Latinoamérica y también a España.”
–¿Qué problemas enfrentan al hacer alianzas?
–Es un trabajo enorme, no es fácil exportar, las aduanas tienen siempre sus problemas, hay que armar toda una logística y toda una cuestión administrativa, se debe estar pendiente, hay que viajar. Hay que invertir tiempo y dinero. Se envían los libros y hasta que se venden, después de un tiempo, vuelve el dinero.
En 2010, en la Feria de Frankfurt, Alemania, se encontró con Quijas y se sentaron a charlar:
“Surgió que él distribuía sus libros y que podía distribuir otras editoriales. A lo largo del 2011 fuimos empezando a ver la posibilidad de que Almadía efectuara la distribución de nuestros libros aquí en México a través de su red de distribución, y en un futuro –recién hablaba con Leonardo Da Jandra, quien también participa– lograr una coedición, no quedarse sólo en la distribución sino también hacer publicaciones conjuntas.”
Eterna Cadencia empezó con la editorial oaxaqueña con 55 títulos de su catálogo.
–¿Cuál es el riesgo de publicar autores inéditos, que es una de sus finalidades?
–El riesgo es económico. Generalmente son autores que no venden lo suficiente para recuperar la inversión, salvo uno de cada cien. El reto es poder lanzar al ruedo a un autor que uno considera que puede tener un camino en la literatura, y otro desafío es sostener esa decisión de seguir publicándolos.
–¿Cómo ve la literatura latinoamericana en este momento?
–Me parece que hay un resurgimiento de varios autores interesantes, Chile para mí es un caso interesante, también hay mexicanos muy buenos. Por suerte me encuentro muchas veces con escritores latinoamericanos que digo “aquí hay algo bueno”. Me parece que hay un caldo de cultivo interesante.








