Señores:
Les solicito publicar esta carta, dirigida a la comunidad universitaria en general, y en especial al señor Iván Zavala, para dejar sentado que no todos los universitarios compartimos los puntos de vista que él expresó en la sección Palabra de Lector de Proceso 1165.
El señor Zavala afirma que la idea del aumento de cuotas no proviene de la comunidad universitaria, sino del rector. Para el suscrito, es evidente que el rector también forma parte de la comunidad universitaria y que, en cuanto a los estudiantes, una parte considerable (nadie sabe si son mayoría o minoría) apoya la reforma al reglamento.
Ciertamente, la información de los medios electrónicos es tendenciosa y manipuladora en contra de quienes, en pleno ejercicio de su derecho, se oponen al Plan Barnés. Pero el señor Zavala se queja del poco tiempo que los universitarios tendrán para analizar el nuevo reglamento. ¿Treinta días no son suficientes para analizar 18 artículos? Si no lo son, ¿cómo pudo formarse una opinión al respecto en menos de 15 días?
No me parece antidemocrática una propuesta que será aprobada o rechazada por el Consejo Universitario, en el cual están representados alumnos, docentes y trabajadores que eligen a sus consejeros mediante el voto universal.
Comparto la idea de que debe darse a conocer la forma en que se ejerce el presupuesto, pero no estoy de acuerdo en que la propuesta de Barnés sea “anticonstitucional”. Como estudiante de leyes, puedo ofrecer al respecto una argumentación amplia, pero dadas las limitaciones del presente espacio, podría dársela personalmente.
Sin embargo, aun concediéndole que la propuesta de aumento sea inconstitucional, señor Zavala, su razonamiento es incongruente, pues no se opone a las cuotas actuales que, de acuerdo con su razonamiento, también estarían violando la gratuidad de la educación establecida en el artículo tercero de la Constitución.
Posiblemente usted y quienes se oponen al Plan Barnés están dando un nuevo significado a la palabra “gratuito”, en el sentido de que puede considerarse gratuito todo pago que, a cambio de un satisfactor, no exceda de 20 centavos mexicanos.
De ser así, también habría que reformar el diccionario. (Carta resumida.)
Atentamente
Christian Turégano Roldán
Estudiante del Séptimo Semestre de
la Facultad de Derecho de la UNAM








