Ahorradores defraudados

Señor director:

Le ruego publicar la siguiente carta, dirigida al presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León.
Desde que murió mi esposo, Alberto Corrales Romero, me puse a trabajar en el campo porque no tenía otra opción de sobrevivencia. Con lo que tenía de pensión –que no alcanza para nada– y con el producto de mi trabajo en el campo, pasando muchas privaciones pude reunir algunos centavos y los metí en la Caja Popular Yautepec, AC.
Tengo ocho años en esa caja. Aparentemente todo estaba bien, hasta hace ocho meses, cuando se nos dijo que no hay dinero. Muchos hemos acudido a las autoridades y nos ignoran, no nos ayudan para que nos regresen nuestros ahorros, y en las oficinas de Yautepec uno de los empleados tajantemente dijo: “perdió todo su dinero”. Así de simple.
Ancianos que lucharon con Zapata, gente de campo como yo y muchos más, con lágrimas y coraje, vemos perdido nuestro pobre capital. Somos más de 8,000 ahorradores, y resulta en verdad escandaloso que nada se haga. ¿Dónde está el malogrado “bienestar para tu familia”?
Señor presidente: aquí la gente está amolada, ya no pobre, sino paupérrima, nada parecido al Primer Mundo que tanto dicen, y cuando se agota la paciencia del pueblo por injusticias no atendidas, eso da como consecuencia la violencia. Señor presidente, estamos desesperados, y por ello solicitamos de usted su intervención antes que esta situación no tenga remedio y convulsione la frágil situación de Morelos.

Atentamente
Irma González viuda de Corrales
Jojutla, Morelos.