Señor director:
Le solicitamos difundir la siguiente carta, dirigida al licenciado Jesús Murillo Karam, gobernador del estado de Hidalgo, y a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Desde el día 13 hasta el 16 de este mes, varios golpeadores, presumiblemente choferes de los Autobuses Valle del Mezquital, estuvieron apedreando las unidades de la también línea de transporte de pasajeros AMMOSA, en la misma base de salida de esta última –sita en las afueras del Cecati número 55 de Tepeji del Río, Hidalgo–, sin importarles que podían lastimar a los usuarios que ya se encontraban a bordo, y obligando a los conductores a maniobrar entre el tránsito de la carretera (antigua autopista México-Querétaro) para escurrirse de la agresión.
Cabe mencionar que, hasta hace un par de meses, los autobuses de AMMOSA hacían la ruta Tula-Distrito Federal (Toreo)-Tula, y que fueron intimidados, mediante métodos más o menos parecidos, no para aceptar –como lo hicieron– su recorrido sino para sacarlos definitivamente. Al fin y al cabo ésa parece ser la consigna.
Lo grave ocurrió el 17 de febrero. A las cuatro de la mañana, aproximadamente, un grupo de maleantes llegó a la base de los autobuses de AMMOSA y, a pedradas, destrozaron todos los cristales de los vehículos que se encontraban ahí, en espera de la hora para iniciar sus corridas (testimonio que dan los veladores del Cecati número 55 –ahí trabaja mi esposa–). A las ocho de la mañana, mas o menos, se presentó personal de noticiarios de la empresa Televisa y, como a las tres de la tarde, camarógrafos y reporteros del canal 4 de Pachuca.
Desde el principio, las policías de tránsito estatal y municipal, incluso la Federal de Caminos, tuvieron conocimiento de los hechos. Se concretaron a ser testigos oculares.
Es muy sencillo: AMMOSA impide a Valle del Mezquital arrasar con la totalidad de usuarios y, a la vez, evita el incremento en los precios del pasaje –aunque algunos abusones de Autotransportes Valle del Mezquital ya cobran discriminadamente entre 20% y 50% de más.
¿Quién está detrás de estos buitres de los Autotransportes Valle del Mezquital? ¿Qué parentesco tienen estos caciques con aquéllos de sangría ancestral que joden el país –a los indígenas todos, principalmente a los de Chiapas– y con algunos de los que ejercitan y administran el poder? El país no está en condiciones de permitir que tales aves carroñeras sigan golpeando nuestras agujeradas bolsas y estómagos.
En sus manos, la respuesta. El pueblo espera, no que los metan en cintura sino a la cárcel, por alevosa ventaja y ladronería.
PD: Ya antes otras líneas de autobuses (Flecha Roja, entre ellas) intentaron trabajar en esta ruta. Valle del Mezquital lo impidió. ¿Podemos imaginar con qué métodos?
Atentamente
José Antonio Medina I.








