Mientras que Diego Fernández de Cevallos ofreció al presidente de la República, a la Procuraduría General (PGR) y al ejército federal su “respaldo inequívoco”, el Partido Acción Nacional (PAN) consideró “correcto” que Ernesto Zedillo Ponce de León reitere su voluntad de hallar salidas pacíficas, de preservar el Estado de derecho y de refrendar la vía legal y pacífica como camino para resolver el conflicto chiapaneco.
“Es un momento de dolor profundo y riesgo grave”, declaró el excandidato del PAN a la Presidencia de la República, quien rechazó además que la acción emprendida por el presidente Zedillo Ponce de León represente la adopción de una “línea dura.
“Pero tampoco puede aceptarse –acotó– una permanente indefinición frente a un conflicto grave en circunstancias tan difíciles como las que vive México…”
Eso declaró a Proceso, en una entrevista telefónica, antes de que el Comité Ejecutivo Nacional panista, encabezado por Carlos Castillo Peraza, ofreciese a los medios de información la posición de su partido respecto del mensaje presidencial.
Así, la dirigencia panista estableció que debía “reconocerse como adecuado” que el titular del Poder Ejecutivo no hubiese hecho de su intervención “una declaración de guerra”.
Además, estimó lamentable que la voluntad de violencia puesta al descubierto por las investigaciones de la PGR “se hayan constituido en obstáculo para el diálogo emprendido para dar salida política al conflicto de Chiapas”. Castillo Peraza leyó un comunicado en el cual expuso que su partido apoya la labor de la Procuraduría General de la República y del ejército federal en favor del Estado de derecho y la garantía de la seguridad interior.
“Es de suma importancia para la vigencia del Estado de derecho –hizo notar– que las investigaciones subsecuentes y la ejecución de las órdenes de aprehensión emitidas se realicen con estricto apego a la ley y respeto por los derechos humanos.”
Tras exhortar a los levantados en armas a desistir del uso de la vía violenta, el dirigente informó que los legisladores panistas analizarán, con una actitud responsable, la posible iniciativa de ley de amnistía para quienes tomaron las armas y las depongan, como instrumento eficaz de reconciliación.
Mientras, Fernández de Cevallos explicó por qué ofrecía su “respaldo inequívoco” al presidente de la República:
“No es nueva mi declaración. He manifestado en todos los foros muchas divergencias que en su momento tuve con el candidato oficial, Ernesto Zedillo Ponce de León. También he manifestado mis muchas diferencias con algunos de sus actos de gobierno…
“Pero cuando el titular del Poder Ejecutivo tiene que tomar una decisión de esta naturaleza y decide a actuar ante lo inminente de un proceso violento y con alto costo para el país, al encontrarse armamentos en lugares clandestinos, y ante el riesgo de que esto prolifere, tengo que optar por el camino de la ley y por el apoyo a las instituciones republicanas.
“No se trata de apoyar a la persona del presidente, a la persona del procurador o a determinado personaje del ejército; se trata de apoyar las instituciones para hacer valer el Estado de derecho.”
Diego subrayó que la determinación presidencial la apoya irrestrictamente “como hombre y como ciudadano mexicano”.
Aunque advirtió: “en todo momento reclamaré, de todas las autoridades, que apeguen sus actos al marco legal, que –por tanto– se evite cualquier exceso de fuerza, cualquier violación de los derechos humanos, cualquier atentado contra la población civil y, además, que en todo momento se privilegie la oportunidad del entendimiento pacífico”.
Fernández de Cevallos manifestó que “la guerrilla tiene todavía, en este momento, la oportunidad de enlazar un diálogo sereno y sensato para evitar cualquier acto de fuerza, pero no puede uno quedar postrado frente a ninguna guerrilla si creemos realmente en la patria para todos”.
–¿Qué panorama avizora?
–Más que avizorar un panorama específico –porque eso depende de muchos factores–, lo que espero es la nobleza de los dirigentes de este movimiento para la causa que dicen representar. Que prevalezca esa nobleza y no la soberbia de la guerra.
“Espero que la guerrilla, por conducto de sus altos mandos, dé prueba de nobleza y patriotismo para que deponga las armas y para que exijan con toda dureza y valentía al gobierno de la república el cumplimiento de la ley y el beneficio de las zonas marginas del país y de Chiapas.”
–¿Es legítima la determinación que tomó el presidente de la República?
–Sin duda, sí. Es legal y legítima porque los hechos que se han venido presentando y que son del conocimiento de la opinión pública desde el 1 de enero de 1994 hasta hoy, reflejan que todos los esfuerzos de diálogo, unos acertados otros no, han conllevado a un estado de cosas que no puede seguirse soportando no en función de la guerrilla sino en función del país.
“Las facultades que tiene el presidente de la República y las obligaciones y deberes son irrenunciables; resulta perfectamente legal y legítimo el que se tome una decisión de esta naturaleza para hacer valer el Estado de derecho.”








