Estibadores sin indemnización

Señor director:

Los abajo firmantes, todos trabajadores, así como esposas de otros trabajadores que formaron la Unión de Estibadores y Jornaleros del Puerto de Veracruz, nos permitimos nuevamente pedirle que de ser posible se haga del conocimiento del ciudadano presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León, lo siguiente:
Con fecha 31 de octubre de 1994, en el número 939 de la revista Proceso se publicó una petición signada por los suscritos bajo el título “Estibadores sin justicia”.
Que hasta la fecha, los peticionarios no hemos recibido respuesta en el sentido de que se haya observado lo que el artículo 112 de la Ley de Vías Generales de Comunicación establece como ordenamientos, para el caso de que el gobierno federal efectúe un acto requisitorio en cualquier parte del país.
En tal virtud, quienes formamos la unión no hemos recibido indemnización alguna por la requisición de nuestra fuente de trabajo, que por más de 80 años tuvimos en el puerto de Veracruz, no obstante las múltiples solicitudes y peticiones que con fundamento en el citado numeral hemos interpuesto ante las autoridades competentes. (El 8 de junio de 1994, se presentó por escrito nuestra demanda indemnizatoria ante el secretario de Comunicaciones y Transportes.)
Por todo lo anterior, los suscritos consideramos que hoy somos componentes “de ese México de los justos reclamos, de los antiguos agravios y de las nuevas demandas; del México de la esperanza”, como atinadamente lo manifestaba en uno de sus más brillantes discursos nuestro extinto Luis Donaldo Colosio Murrieta y si decimos nuestro extinto, es por el respeto que nos merece su memoria, toda vez que fue el único hombre del gobierno anterior que en su paso por Veracruz, al acudir a solicitarle su ayuda, nos comprendió y prometió resolver nuestro problema.
Quedan en espera de su valiosa ayuda más de 350 familias que dependían de las labores que realizaban en este puerto los miembros de la Unión de Estibadores, quienes hoy se encuentran en total abandono, sin trabajo y en desgracia.

Atentamente

María Luisa González de A., Manuel Sierra Lara, Judith Torres Mejía, Ismael García S.
Veracruz, Veracruz.