Desconocimiento e insensibilidad

Señor director:

En la vorágine de los últimos acontecimientos y por medio de una de sus breves comunicaciones, el presidente Zedillo llama al pueblo de México al sacrificio para enfrentar la crisis económica a la que, paradójicamente, ellos nos catapultaron. La insensibilidad del doctor Zedillo ante esta petición sólo es disculpable o justificable por su ignorancia de nuestra realidad.
Si hacemos un poco de historia recordaremos que el doctor Zedillo se la pasó estudiando hasta terminar su doctorado en una de esas prestigiosas universidades extranjeras de las que son egresados la mayoría de los tecnócratas de la pasada y presente administración.
Ya como funcionario público, ocupó puestos de escritorio, por lo que, alejado del ruido de las multitudes, muy poco debió de enterarse de que tenemos años sacrificándonos, de que hemos vivido de promesas sexenio tras sexenio, que en 1994 a los que bien les fue libraron el pago de impuestos e intereses bancarios o agiotistas que lo mismo da y los pobres ¿40, 50 millones? su dieta de tortillas y frijoles con chile. Como candidato emergente, apenas si le dio tiempo para estudiar, ésta vez para modelar su imagen para los medios de comunicación. La premura del tiempo ya no le dio la preciosa oportunidad de foguearse en demagógicas campañas que, sin embargo, algo le hubieran enseñado del México tercermundista, aunque después como Presidente lo olvidase.
Al demandar indiscriminadamente sacrificios fue como si nos diera una bofetada. Para empezar nunca especificó cómo se van a sacrificar todos los que amasaron enormes fortunas en el sexenio pasado, nunca mencionó que esos magnates bien podrían reducir sus ganancias de 1,000 millones de dólares a 500 por ejemplo o contribuir a un fondo de ayuda así como lo iban a hacer con millones de dólares para las campañas del PRI. Pero no sólo no fue así, sino que obsequió al Super Millonario Carlos Slim vía monopolio, Teléfonos de México, S.A. con un 7% de aumento a las tarifas del pésimo y caro, ya de por sí, servicio telefónico, este aumento retroactivo al 1o. de enero. Increíble.
Doctor Zedillo: sólo su profunda ignorancia de nuestra sexenal realidad lo exculpa de su ofensa al pedirnos más sacrificios que de todas maneras tenemos que hacer, sin necesidad de que usted nos lo pida y no precisamente prescindiendo del teléfono celular, o dejando de viajar en “first-class” y en no poder cambiar carro modelo 95.

Atentamente
Alejandra Rivas B.
Uruapan, Mich.