SILAO, GTO.- El jueves 15, sonriente y eufórico, el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez subió al miniauto estacionado afuera de las oficinas administrativas del parque Expo Guanajuato Bicentenario –la obra más polémica de su sexenio–, y anunció: “Yo manejo”.
Junto a él se sentó Alberto Gasbarri, enviado del Vaticano para organizar la próxima visita a México de Benedicto XVI. En su viaje relámpago al país, Gasbarri cumplió con la encomienda de acudir a los cuatro sitios previstos para las actividades del Papa. Todos en Guanajuato.
Detrás de ambos se colocaron el obispo de León –y arzobispo de la Arquidiócesis del Bajío– José Guadalupe Martín Rábago, y Óscar Negrete, secretario ejecutivo del mandatario y enlace con los organizadores de la visita papal.
Oliva llevó a sus acompañantes a la explanada de la expo, donde la comitiva hizo un alto para conocer algunas de las salas de exhibición. El nuncio Christophe Pierre y personal del gobierno del estado y de la Presidencia de la República iban detrás en otros dos vehículos.
Hasta el miércoles 14 Oliva Ramírez había mostrado prudencia sobre la visita de Benedicto XVI, confirmada por él mismo el lunes 12 durante la misa ofrecida en honor a la Virgen de Guadalupe en la Basílica de San Pedro.
Pero ese día, en la mañana, cuando Gasbarri ya se encontraba en la Ciudad de México, Oliva declaró a los reporteros en esta ciudad que la comisión vaticana llegaría a la entidad “en los próximos días” para recorrer “algunos puntos del Bajío”; también les dijo que sería la nunciatura la que definirá el itinerario definitivo del Papa, quien estará en el país del 23 al 26 de marzo de 2012.
Incluso Oliva ya tenía previsto suspender sus actos públicos y oficiales del jueves 15 y del viernes 16. Así pudo recibir sin problemas a la comisión del Vaticano y al nuncio Christophe Pierre el jueves 15 desde temprana hora y acompañarlos en un sobrevuelo en helicóptero por León, Silao y Guanajuato.
A las 11 de la mañana los condujo a la Casona del Conde Rul, en la Plaza de la Paz de la capital, donde se realizará la reunión protocolaria de jefes de Estado con Felipe Calderón el 24 de marzo y la Expo Bicentenario para un evento masivo el día siguiente.
Más tarde vino el convivio en un restaurante italiano del bulevar Adolfo López Mateos; luego una visita a la residencia de las monjas del Colegio Miraflores, donde Benedicto XVI descansará durante su estancia en Guanajuato las noches del 23 y del 24 de marzo, según el programa.
El último punto fue la Catedral de León, lugar propuesto por los anfitriones para una reunión con obispos de América Latina. Al término del recorrido, los enviados de la Iglesia católica fueron trasladados al aeropuerto del Bajío para volar a la Ciudad de México.
Todavía el jueves 8 un representante del Instituto Mundial de Organización y Planeación Avanzada (IMOPA), cuyos miembros diseñan la logística de eventos masivos y visitas pastorales en varios países, anunció en Querétaro que se había propuesto a ese estado como sede de la visita.
Antonio de Rosenzweig, representante de IMOPA, argumentó: “Somos respetuosos de que Guanajuato está haciendo una labor extraordinaria, pero es una visita nacional, no local”. De nada sirvió, pues Guanajuato, el principal bastión del panismo en el centro del país, se declaró listo para recibir a Benedicto XVI desde hace meses, cuando las autoridades leonesas presentaron un catálogo para ser sede del Tianguis Turístico.
Fuentes consultadas por Proceso aseguran que ese catálogo habría sido consultado por los encargados de la logística del viaje papal. Según esa versión, los prestadores de servicios están dispuestos a ofrecer descuentos, paquetes especiales y ampliación de horarios de transporte y servicios para los visitantes que vengan a los eventos del Papa”.
La oferta leonesa resalta también un monumento católico: la escultura de bronce de 20 metros de alto del Cristo Rey que corona el santuario estilo Art Decó construido a mediados del siglo pasado en la cima del Cerro del Cubilete, considerado el tercer centro de turismo religioso en el país.
Escenario del derroche
El jueves 15, Oliva Ramírez convocó a los funcionarios de Seguridad Pública, Protección Civil, Gobierno, Sistema de Emergencias, Cruz Roja y otros organismos y les pidió que estuvieran presentes en algunos puntos del recorrido de la comisión del Vaticano, en particular en la Expo Bi-Centenario, donde se prevé organizar una misa masiva durante la visita de Benedicto XVI.
De acuerdo con los organizadores, se habilitarán los espacios de la Expo, situada a un costado de la planta General Motors, así como los cerros ubicados enfrente, en el cruce de la autopista Guanajuato-Silao, para recibir hasta 700 mil feligreses.
Construida por decisión de Oliva con el aval del presidente Felipe Calderón como el proyecto central de los festejos del Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia en Guanajuato, la Expo se ubica en un predio de 100 hectáreas y cuenta con 11 mil metros cuadrados de exhibiciones. La obra es la más polémica del sexenio del mandatario panista (Proceso 1759).
Hasta hoy se desconoce cuánto se invirtió en ella, pues cuando Gabriel Macías Llamas era titular de la Unidad de Acceso a la Información Pública del Poder Judicial determinó reservar la información sobre la obra hasta 2014 a propuesta de Oliva.
Esta incertidumbre suscita las sospechas sobre los costos reales de la obra, que al parecer rebasaron los mil 600 millones de pesos, aun cuando el gobierno insiste en que fueron mil 100 millones, manejados a través de un fideicomiso que preside el empresario transportista Juan Carlos Muñoz Márquez, hombre cercano al PAN.
Y pese a que el senador priista Francisco Arroyo interpuso una impugnación, a mediados de marzo pasado las autoridades le entregaron una relación de contratos de compraventa con los dueños de los predios y del personal encargado de la operación y administración del inmueble. No obstante se omitieron los nombres de los implicados con el argumento de que se trata de “datos personales” que no se pueden divulgar, porque ponen en riesgo la seguridad de los vendedores.
“Este criterio discrecional tiene una respuesta: si el Estado cumpliera con las leyes para darnos seguridad a todos, entonces por ende debe cumplir con las leyes de transparencia”, aclara el abogado Ramón Izaguirre, exconsejero del Instituto de Acceso a la Información Pública del estado (IACIP) y defensor del senador Arroyo en este proceso.
Además, Proceso comprobó que las escrituras de los terrenos donde se levantaron las instalaciones de la Expo no están inscritas en el Registro Público de la Propiedad de esta ciudad, por lo que tampoco por esta vía es posible conocer los antecedentes de la transacción.
Lo que sí es inocultable es la adjudicación directa de una escultura de 20 toneladas y 14 metros de altura, colocada en una de las explanadas de la Expo: la denominada Victoria Alada, semejante a un arcángel que mira de frente al Cubilete, realizada por el escultor Ricardo Motilla. Su costo: 39 millones de pesos.
Después de cumplir con su propósito, la Expo Bi-Centenario fue transformada –con una nueva inversión del erario estatal– en una Villa Navideña en diciembre de 2010, con pista de hielo y figuras decorativas.
En el transcurso de este año, el escenario previsto para la misa multitudinaria que oficiará Benedicto XVI ha venido a menos. Luego de que el gobernador Oliva anunció que sería habilitado como parque tecnológico para varias universidades e institutos del estado (entre ellos la Universidad de Guanajuato y el campus de la UNAM), el espacio ha sido utilizado como foro de conciertos.
El mismo el jueves 15, luego de despedir a los integrantes de la comisión especial del Vaticano, Oliva voló también a la Ciudad de México para cumplir otro compromiso de su “agenda privada”: acompañar al precandidato presidencial de su partido Ernesto Cordero, de quien es uno de sus principales promotores.
El activismo de Oliva Ramírez, quien está en el último año de su sexenio, tiene su razón: por primera vez en dos décadas su partido ha visto reducir drásticamente su holgada ventaja entre el electorado guanajuatense.








