Acapulco intenta recuperar su antiguo prestigio como meca fílmica, minada por los altos índices de violencia que se han adueñado del puerto. Durante el reciente festejo cinematográfico FICA 2011, su director Víctor Sotomayor y Alejandra Frausto, a la cabeza del Instituto Guerrerense de Cultura, detallan para Proceso las estrategias artísticas emprendidas con el gobierno estatal en pos de una mayor convivencia pacífica en la región.
ACAPULCO, GRO.- El gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero intenta consolidar este puerto, considerado la segunda ciudad más violenta del país, como capital marina de la cultura, el cine, el turismo y el entretenimiento, por lo que aprovechó el séptimo Festival Internacional de Cine de Acapulco (FICA) para traer al francés Alain Delon, la italiana Sophia Loren y la española Paz Vega.
Víctor Sotomayor, director del FICA, justifica que “no se le puede restar importancia a los acontecimientos que ha sufrido en los últimos meses la bahía de la costa sur de la República, pero el encuentro del público con la comunidad cinematográfica genera nota positiva, y eso es un incentivo al corazón de los acapulqueños”.
En entrevista, Sotomayor invita a que todos se sumen a la causa y encuentren el lado positivo:
“No se puede recluir a un puerto turístico en el encierro y con la nota negativa, eso es darle un ultimátum cuando hay mucho por forjar, empecemos por algo, y el FICA está haciendo lo propio.”
–¿Es difícil organizar un festival en un contexto violento?
–Definitivamente este puerto que vive del turismo está muy lastimado en su economía, ánimo y espíritu. Deseo contribuir con mi granito de arena, porque para mí representa un lugar muy querido desde mi primera infancia y aquí tengo amistades que he creado a lo largo de mi vida. Como hijo nacido de la cuna cinematográfica, las historias de películas y personajes que han estado aquí me remiten a una solidaridad incondicional.
“No me importa la corona y el cetro, sino hacer algo por el sitio que quiero. Me parece que hemos logrado un acercamiento entre distribuidores y actores, entonces aquí hay que formar también industria.”
Acapulco ha sido un set importante de producciones hollywoodenses, europeas y de diversas partes del mundo, “otro punto a recuperar”. Alejandra Frausto Guerrero, directora general del Instituto Guerrerense de la Cultura (IGC), comenta a Proceso que esta reactivación del cine “no es una ocurrencia, ni un capricho”, sino parte de una estrategia:
“Si bien sabemos que hay ciertas batallas que se libran en algunos terrenos como el de la seguridad, concretamente, la estrategia debe ir acompañada de un programa en el cual la parte social esté descansando de manera real y se vea en la cultura, como una poderosa herramienta de transformación, no como un accesorio gracioso más del gobierno, sino como una parte de la estrategia para recomponer este tejido que existe en Guerrero.”
Destaca que Acapulco posee una infraestructura “extraordinaria”. Aquí, las familias más ricas de México y personas extranjeras han podido comprar propiedades y sus casas; pero, al mismo tiempo, “Guerrero tiene los municipios más marginados y con el más alto índice de pobreza de Latinoamérica”. Se pregunta, entonces:
“¿Cómo conciliar estas realidades?: y ¿cómo estrechar estas brechas tan dolorosas en nuestro país? Afortunadamente a la cultura la estamos viendo como una forma de transformación. Tiene que ver que Sophia Loren y Alain Delon acepten la invitación del gobernador para recibir aquí el reconocimiento ‘Acuérdate de Acapulco’ con ir transformando la visión y la percepción que hay afuera de Acapulco.
“La economía del estado depende del turismo que acuda a Acapulco, Ixtapa y Taxco, pero lo que se logra de beneficio en una región como Acapulco permea y es como si fuera arriando de buena forma la economía del resto del estado. Recibimos un Acapulco en condiciones muy difíciles y de verdad es una cuestión de cerrar filas, no es sólo el área de cultura o la de turismo o la de desarrollo social, todos estamos trabajando en conjunto para lograr que esto se recomponga y un festival es un marco genial para demostrarle a la gente que perdió quizá la confianza o las ganas de visitar Acapulco, que pueden venir artistas de todo el mundo, luminarias muy reconocidas en la historia del cine”.
A Delon y Loren les pagó el gobierno guerrerense alrededor de cien mil dólares a cada uno por asistir al FICA, que se efectuó del viernes 18 al viernes 25.
Sotomayor, quien también maneja la empresa Servicios Cinematográficos, detalla cómo se decidió traer a los tres actores extranjeros:
“El FICA está inspirado en la Reseña Cinematográfica de los años sesenta, fue el gran acontecimiento, impulsada por Miguel Alemán Velasco, y cabildeando un poco aquellas ideas con él y con el propio gobernador una vez que ya entró en abril pasado y definió el apoyo al festival, se buscó hubiera esta gran oportunidad de luminarias. El gobernador por ahí se movió con su gente y afortunadamente, mediante un enlace de amistad se les hizo la convocatoria y contamos con esta grandiosa oportunidad.”
(Esta reportera insistió en sostener una charla con el gobernador sobre la recuperación de Acapulco; sin embargo, no obtuvo respuesta.)
–¿Se interponen en el FICA los intereses de Alemán Velasco, Televisa y PRI o los del gobierno de Guerrero?
–No ha sido fácil el poder entrar a los diferente segmentos y conciliar intereses comunes a favor de un proyecto, porque han cruzado por el FICA tres administraciones municipales, dos del gobierno del estado, y la iniciativa privada ha tenido cambios importantes. Pero me parece que la autonomía del FICA debe ser vital, tienen que darnos el voto de confianza para no perder la esencia del proyecto, para operarlo.
Televisa brindó amplio espacio al FICA en sus canales, sólo a Adela Micha se le dio oportunidad de entrevistar a Loren, y hubo maestros de ceremonia de esa empresa. Aunque Televisa difundió que hubo lleno absoluto en los días que duró el FICA, un recorrido de Proceso por Acapulco en la noche del sábado 19 halló el centro de esta ciudad vacío y un sinnúmero de bares cerrados.
Recuperar espacios públicos
Varios afincados consultados mencionan que la gente casi no sale de noche y los turistas se quedan a descansar en sus hoteles. Los vendedores de artesanías, ropa típica y dulces del lugar se quejan que en este año casi no han vendido por la ausencia de turistas.
A su vez, Alejandra Frausto Guerrero señala que “no podemos dejar que nos venza el miedo, no podemos dejar que nos encierren en nuestras casas”, por lo que “parte de la estrategia es la recuperación del espacio público a través del arte, la cultura, la música y el entretenimiento”. Destaca la titular del IGC:
“Recuperamos un escenario que enfrentaba una problemática delincuencial, se llama Sinfonía del Mar, se ubica cerca de La Quebrada. El escenario tiene como fondo el mar, es divino…. Los sábados tenemos bandas de rock locales y los domingos conciertos de la Filarmónica de Acapulco.”
Asegura que la gente de Acapulco “no tiene miedo de recuperar los espacios, necesita alternativas y opciones, a partir de allí llevamos varios meses trabajando en la recuperación de varios lugares”. Ello corre paralelo “a políticas que ejecutamos en este sentido en los barrios más difíciles de Acapulco, como El Renacimiento y Zapata, estamos trabajando con los chavos de allí en talleres de graffiti con un programa llamado Caligrafías Urbanas y diseñando con ellos su espacio cultural, además, que se forme el colectivo cultural a partir de la propia sociedad de estas zonas”.
No obstante, el domingo 20 pasado, ante los niveles de violencia e inseguridad, las actividades conmemorativas por el 101 aniversario de la Revolución Mexicana se suspendieron en Tlalchapa, región de Tierra Caliente, y el martes 22, un hombre mutilado dentro de una bolsa de plástico fue localizado en Taxco por la mañana. El miercoles 23, Día de la Armada en México, se incrementó la vigilancia con el Ejército, la Marina y la Policía Federal debido a que el presidente Felipe Calderón estuvo en el puerto para las celebraciones.
Frausto Guerrero apunta que si bien “la cultura no ha tenido los presupuestos más grandes”, su estrategia es que “el dinero del turismo se aplique al proyecto” e informa que “ahí vamos en todas las disciplinas: literatura, pintura, música y teatro”, ejemplifica:
“El 17 de noviembre terminó el primer Festival del Libro y la Palabra en Acapulco. Vinieron escritores de varias partes de México y el homenaje nacional fue para José Emilio Pacheco. En artes plásticas no había un espacio en Acapulco donde se pudiera exhibir arte de primer nivel y se abrió la Gran Galería en el Centro Cultural Acapulco, el mes pasado inauguramos con obra de Leonora Carrington, muestra que estará hasta el 31 d diciembre.”
Los festivales que se organizan en diversas regiones de Guerrero, afirma, “no son afectados por el crimen, han resultado con saldo blanco”. Recuerda que la gente de teatro ha dicho: “Más teatro y menos balas”, y que los músicos también manifiestan: “Más música y menos balas”. Ella cree que ese es el mensaje: “Más arte y más cultura es terreno físico ganado al miedo y a la oscuridad”.
Por su parte, Ausencio Cruz, quien después de 30 años como actor por primera vez aparece en la pantalla grande con Los fabulosos siete, de Fernando Sariñana, que estrenó en el FICA, subraya:
“Independientemente de la situación de la violencia en México, nosotros tenemos que seguir viviendo y no es hacer como que no está pasando nada, porque tenemos conciencia clara del problema; pero no nos van a encerrar, es lo peor que podríamos hacer.”
Finalmente, Arcelia Ramírez, también protagonista de Los fabulosos siete, se une a las voces de “más arte y cultura y menos balas”, citando al autor de la tetralogía La sangre de las promesas, Wajdi Mouawad:
“Es pertinente que se escuche esta voz. Wajdi dice hay que lanzar bombas ¡pero a la conciencia, hay que lanzarlas al espíritu, al corazón, a las tripas! Hay que contar nuestras historias para que sean bombas en la cabeza. ¡Esas son las bombas que hay que echar!”








