De Bernardo Bátiz Vázquez

De Bernardo Bátiz Vázquez Señor director: Contesto, abusando de la hospitalidad de Proceso, al maestro Juan de Dios Castro Lozano su nueva carta, relativa a la salida del PAN de don Luis Calderón Vega. Él recuerda que no fue expulsado; yo recordaba que sí lo fue. De lo que no hay duda es de que don Luis y otros compañeros dejaron de pagar las cuotas a que estaban obligados y de que ese incidente provocó su salida del partido. El señor Juan de Dios Castro Lozano afirma que desde 1960 milita en Acción Nacional y no formó parte del Foro Doctrinario y Democrático. Al Partido Foro Democrático desde luego que no se incorporó, pero en la corriente interna denominada Foro Doctrinario y Democrático –que defendía al partido de la incursión de los neopanistas, del cambio de estilo y del abandono de los principios; que postuló al licenciado Gabriel Jiménez Remus como candidato a dirigir al partido; que votó en contra de recibir subsidios– siempre contamos con él. En su carta supone que yo milito en algún partido. Le aclaro que no es así. Formé parte del grupo parlamentario del PRD en la LVII Legislatura, como diputado externo, en lo que se llamaba la “franja ciudadana”, y serví a mi ciudad como procurador de Justicia, invitado por el jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador, sin afiliarme a ningún partido. Alude el maestro Castro Lozano a la ética; al respecto, recuerdo lo que dijo don José González Torres cuando discutíamos el tema de nuestra salida de Acción Nacional: “Por deber entré al PAN, por deber me retiro de él”. Para clarificación de este punto lo remito al libro que ha dado origen a esta discusión, La mancha azul, de Jorge Eugenio Ortiz Gallegos, uno de cuyos anexos es la carta firmada por quienes entonces nos separamos del PAN; en ella puede ver el maestro Castro Lozano la firma de don José González Torres, a quien debe su formación política y de quien reconoce integridad, honradez y espiritualidad. Finalmente, confirmo lo dicho por el licenciado Jesús González Schmal: el tiempo nos ha dado la razón; el desastre actual del estado mexicano, la corrupción galopante, la inseguridad, la desigualdad social y nuestra soberanía en riesgo, tienen muchas causas, pero una de ellas es el abandono del PAN y los gobiernos panistas de los principios de doctrina, postergados por decisiones pragmáticas y por arreglos con lo peor de la política mexicana.
Atentamente
Bernardo Bátiz Vázquez