Comentó un aficionado: “Si la décima parte de lo que la jefa de Gobierno del Distrito Federal, Rosario Robles ha dedicado al insoslayable tema del aborto, lo hubiera dirigido al desdeñado tema de la fiesta de toros, muchos problemas se hubieran evitado”.
En efecto, tras impedir que los veterinarios de la Delegación Benito Juárez efectuasen el examen post mortem de las reses lidiadas en la tercera novillada, la noche del lunes 7 de agosto, la empreza Plaza México, licenciataria del coso de la Ciudad de los Deportes, envió a los medios el siguiente y comprometedor comunicado:
Anexo al presente enviamos el resultado del examen post-mortem practicado a los novillos de la ganadería de “La Muralla” lidiados el domingo 6 de agosto del presente año en la Monumental Plaza de Toros México.
Cabe mencionar que el examen fue realizado por el M.V.Z. Javier García de la Peña designado por la empresa a partir de la novillada del pasado 30 de julio. Es conveniente destacar que la experiencia del médico es de 36 años como médico veterinario designado por la autoridad correspondiente, en su momento, en la Plaza de Toros México, durante los cuales ha realizado apoximadamente 11 mil exámenes post-mortem.
Firma atentamente el M.V.Z. Rafael Herrerías Olea, sin consignar cargo, pero cabeza visible de la citada empresa, y que a su vez recibió, en esa misma fecha, el siguiente certificado, firmado por el docto Javier García de la Peña, nuevo veterinario designado por el empresario.
El que suscribe, legalmente autorizado para ejercer su profesión con la Cédula Profesional Número 70284, de la Dirección General de Profesiones, CERTIFICA haber realizado el examen (sic) post-mortem de los novillos lidiados el domingo 6 de agosto en la “PLAZA DE TOROS MÉXICO…”
A continuación enlistaba los resultados de dicho examen, según el orden de lidia, si bien con variaciones en la edad dentaria detectada por el veterinario y la fecha de nacencia anunciada en la pizarra de la empresa, certificando, además, que todas las encornaduras estaban íntegras.
Los diagnósticos que se indican –agregaba el certificado- son producto de la observación directa, tanto en (sic) las mandíbulas como en las encornaduras. Las pruebas ordinarias nos indican con precisión los datos que en este escrito se expresan.
Reacciona la autoridad
Según el juez de la Plaza México Salvador Ochoa Olvera, “el veterinario Javier García de la Peña incurrió en un delito muy grave, ya que legalmente no puede certificar encierro alguno, puesto que sin ser autoridad designada ni contar con nombramiento ni autorización legal vigente, certificó, por órdenes del empresario Herrerías, edad y cornametas de una novillada. Eso tendrá que explicarlo ante el Ministerio Público.
-¿Significa que las infracciones al Reglamento Taurino y a la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos en el DF cometidas por la empresa de la Plaza México tendrán las sanciones correspondientes?
-Todo lo que provocó la suspensión de la cuarta novillada en la Plaza México, y que la prensa buen cuidado tuvo de no mencionar, ya está en manos del Ministro Público. Procedí a instancias de la delegación Benito Juárez, a pesar de que, según el reglamento, el juez se reduce a un discapacitado, si bien como autoridad puede recurrir al Ministerio Público, que considerará los ilícitos cometidos.
“Cada infracción en que se incurrió habrá de tener la sanción correspondiente. Por desacato, apología del delito, usurpación de funciones públicas, calumnias -yo no le ‘quito la chuleta’ a nadie, son los picadores los que se la quitan a sí mismos medio matando a los toros por órdenes de los matadores- , obstrucción de funciones de verificación, y otras. Ya hay una averiguación abierta y pronto habrá citatorios.”
Durante siete largos años, la empresa de la Plaza México gozó de una autorregulación sin asomo de ajuste o de enmienda, no se diga de la menor autocrítica, por lo que era apremiante la intervención del gobierno del Distrito Federal.
Así, el domingo 13, el juez Ochoa decretó la suspención de la cuarta novillada mediante resolución que entregó personalmente a Juan Castañeda, único representante de la empresa que se encontraba en la plaza a las 11:30 de la mañana.
Dicha resolución señala:
1.- Que en la novillada pasada, celebrada con fecha 6 de agosto de 2000, la Empresa Plaza México, S.A. de C.V., impidió de manera física la práctica de exámenes “Post Mortem” del ganado lidiado de la dehesa de “La Muralla”, y tal y como consta en las declaraciones que se agregarán a la Averiguación Previa corespondiente, en este hecho existen diversas conductas presumiblemente constitutivas de Delito.
2.- La Empresa Plaza México, S.A. de C.V. hizo del conocimiento de la opinión pública la realización y práctica del examen “Post Mortem” de los novillos de “La Muralla”… hecho que también deberá ser agregado a la Averiguación Previa correspondiente a hechos presumiblemente constitutivos de Delito, entre otros el de Usurpación de Fuciones Públicas, previsto y sancionado en nuestro Código Penal aplicable en la Fracción 1 de Artículo 250, que establece una pena que va de uno a seis años de prisión para quien o quienes resulten responsables.
Sin embargo, la empresa, en vez de anunciar en las taquillas que se suspendía la función, todavía permitió que el público -no más de 3 mil asistentes- entrara gratis a la plaza, hiciera el paseíllo alternantes y cuadrillas, la banda de música tocara sin parar y todos esperaran inútilmente, durante más de una hora, que alguien autorizada la salida del primer novillo. “Si yo suspendí, ya no tenía por qué estar ahí”, aclara Ochoa.
Acto seguido, el empresario, acompañado de los novilleros, banderilleros y picadores en sus cabalgaduras, así como de algunos curiosos, iniciaron una pintoresca marcha a la Delegación Benito Juárez, con la intención de levantar un acta “contra quien resulte responsable por la suspensión de la novillada”.
Saldos positivos
“Si después de todo esto -añade Ochoa- renace entre los ganaderos la conciencia de traer sus encierros con edad, trapío y sus astas íntegras, será un gran avance para la recuperación de la calidad y verdad de la fiesta en el coso más importante del país.”
-¿Entonces los encierros no venían como lo ordena el reglamento?
-Definitivamente, muchos ganaderos no los han mandado así, e incluso ha habido ganaderos cómplices con la empresa. Ahora, muy sencillo: al torero que no le apetezca torear reses en puntas, que ni se pare por la colonia de la Ciudad de los Deportes. Si se trata de figuras, en la Plaza México será muy difícil que de aquí en adelante lo vuelvan a hacer. Las figuras españolas que vienen no hacen lo mismo en Madrid, siendo que aquí cobran igual. El mismo respeto le deben al público mexicano. Ojalá lo entiendan los que vengan la próxima temporada.
“En este sentido, la mayoría de la prensa taurina mexicana está peor que la mayoría de nuestros toreros, sin conocimientos o condicionando éstos, y sin compromiso con la fiesta, defendiendo a rajatabla lo que decida la empresa y tergiversando el sentir de la afición, que no quiere el toro de España, sino el toro de México, con una movilidad y una capacidad de dar espectáculo sin comparación, pero íntegro, no mutilado. La crítica favorable al fraude se ha tenido que tragar sus propias palabras de la semana anterior. Y que las acusaciones que me hacen, se toman de quien vienen, no de quien quiere.
-Si las reses que se lidian no están despuntadas y cumplen con la edad, ¿por qué empresa y ganaderos se resisten a los post mortem?
-Este afán de autorregulación se puede traducir como un deseo mal disimulado de impunidad. Es la soberbia de los taurinos y los intereses que han creado, lo que les impide ver la probre realidad actual del espectáculo. Ahora, que hagan una encuesta a ver si el público está de acuerdo en que salgan toros despuntados y sin la edad. A lo mejor es lo que quieren por lo que pagan. Quién sabe. Hay que preguntar. En todo caso, lo que ocurrió fue un escándalo internacional, por lo que los taurinos ya no pueden seguir descuidando más este escenario, este foro. Eso para los que dudaban que la fiesta de toros no tiene importancia nacional.
Sentido de una Comisión Taurina
Julio Téllez, presidente de la denostada Comisión Taurina del DF. comenta: “En todo este barullo, nosotros, como grupo asesor de la Jefatura de Gobierno y de la Delegación, apoyamos las decisiones medidas tomadas por la autoridad. Es muy importante lo que ha sucedido recientemente.
-¿Por qué?
-Bueno, porque se ha recuperado la autoridad en la fiesta brava del Distrifo Federal. Como bien dijo el delegado Eduardo Morales, “la fiesta brava tocó fondo”, al grado de que el empresario de la México había creado su porpio cuerpo de seguridad y su propio veterinario. La delegación Benito Juárez recuperó entonces el estado de derecho y arrancó de cuajo una tendencia muy peligrosa: la desrregulación no sólo de la fiesta, sino de muchos otros sectores que estaban probando la capacidad de reacción de la autoridad. De ahí la importancia y oportunidad de estas medidas -del gobierno, delegado y juez- que trascienden lo meramente taurino. El problema taurno no era tan grave como la añeja desoediencia empresarial de Herrerías, a quien por fin la autoridad logró meter al orden. Ese ejemplo vale para el resto de las actividades del país.
En efecto, no fue sino hasta el miércoles 16 cuando Herrerías se presentó en la Delegación Benito Juárez para enfrentar las consecuencias de los actos que cometió el domingo 6, no sin antes intentar otras vías de solución extra taurinas y extra legales al recurri al diputado perredista Jesús Ortega, con la intención de entrevistarse directamente con Rosario Robles, lo que nunca consiguió.
-Con las medidas tomadas, ¿sigue tenindo sentido la existencia de la Comisión Taurina?
-Sin duda. Si la fiesta no estuviera en crisis sería ociosa la existencia de la Comisión y del Reglamento. Estaríamos hablando de una fiesta ideal. Pero ante el lamentable estado de cosas actual, la única defensa de la afición para exigir una fiesta auténtica son las comisiones taurinas, no la prensa al servicio de las empresas. Casi nunca la prensa se pone de parte del público. De hecho la prensa que fue a la reciente conferencia con el delegado se puso descaradamente de parte del empresario. No iban por la opinión del delegado Morales, quien gracias a su inteligencia, convicción y oficio político aguantó a pies juntos las descompuestas embestidas.
“Ahora cuando el delegado en Menito Juárez habla de incorporar a la comisión a los sectores profesionales de la fiesta, éstos en reiteradas ocasiones han manifestado su voluntad de no pertenecer a la actual Comisón ni a la anterior, menos de apotar sus opiniones oportunamente, sino que preferirían asistir a reunioes periódicas, por no querer ser juez y parte. Casi nunca los intereses de los aficionados oganizados coinciden con los intereses profesionales de la Asociación Mexicana de Agrupaciones Taurinas (empresarios, ganaderos, matadores y subalternos). Es una misma fiesta pero diferentes ópticas e intereses o, si se prefiere, distintas sensibilidades”.
“Lo que ha ocurrido -concluye Téllez- en términos jurídico-taurinos en la Plaza México, es un llamado al compromiso, a despertar la conciencia taurina en la ciudadanía del país. Que la gente de Morelia, de Guadalajara, Mérida, Monterrey, Tlaxcala, Aguascalientes, etcétera, defienda su espectáculo rechazando imposiciones y falsificaciones. El toro es primero”.








