De organizaciones de mujeres
Señor director:
Le solicitamos publicar esta carta, dirigida a la colaboradora de Proceso Marta Lamas.
Querida y siempre admirada Marta: nos hemos enterado de que recibiste el Premio Nacional por la Igualdad y No Discriminación por parte del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, un muy merecido reconocimiento a tu sólida y ejemplar trayectoria, como ciudadana consciente que abre caminos de mayor libertad y justicia para todas las mujeres, con la antorcha de la razón y la verdad científica como estandarte. Por ello hemos decidido aprovechar esta valiosa oportunidad para compartir contigo esta breve reflexión acerca de tu extraordinaria aportación a la sociedad mexicana contemporánea.
En México abundan los problemas sociales, a grado tal que parecen formar parte de una masa amorfa tan complicada como irresoluble. Sin embargo, resulta evidente que es ese extraordinario reto el que constituye por sí mismo el alimento que fortalece la determinación e impulsa a las personas como tú a mantener viva y encendida la llama de los ánimos colectivos por construir un país distinto, uno con mayor bienestar para todas las personas, pero sobre todo para quienes viven en la exclusión, como las niñas y mujeres de las zonas más marginadas del territorio nacional.
Las organizaciones de mujeres que trabajamos por una mayor conciencia social en los temas de los derechos humanos, y por la implementación de políticas públicas transversales con una visión de equidad de género, testificamos de manera directa el carácter determinado, la voluntad férrea y el compromiso permanente que asumes cada día y vives en cada una de tus acciones, como persona consciente y ciudadana congruente. Como bien dijo Simone de Beauvoir: “No se nace mujer: llega una a serlo”. Tú has sabido construirte como mujer que aporta de manera cotidiana su perspectiva visionaria en la construcción de este destino colectivo que llamamos México.
La sociedad mexicana es afortunada por contar entre sus ciudadanas a una mujer tan grande y valiente como tú, que basa sus planteamientos y acciones en la luz de la ciencia y la razón para combatir las tinieblas del oscurantismo retrógrado, que lucha por mantenerse presente e imponer de manera autoritaria los diques ideológicos que impiden el avance social hacia un mayor bienestar en equidad y justicia para todas las personas.
Tu labor social, académica y política enfocada en el despertar de la conciencia nacional sobre los derechos sexuales y reproductivos, la equidad de género y la autonomía de las mujeres constituye una aportación ya histórica en el movimiento feminista mexicano y latinoamericano.
Tú, querida Marta, compartes con tu presencia la fuerza que incentiva el despertar de las conciencias, y nos haces darnos cuenta de que las feministas somos muchas más de lo que parece a simple vista. Como expresa la abogada, escritora y política española Carmen Alborch, en su libro Malas: “El feminismo es también el conjunto de acciones a contracorriente, de rebeldías y afirmaciones que tantas mujeres llevan a cabo sin tener conciencia de ser feministas”. Tú nos recuerdas, con tu diario vivir, que el feminismo es mucho más que una palabra: es la conciencia colectiva de las mujeres que despiertan y construyen sus propias realidades.
Por todas estas razones, compartimos contigo nuestra enorme alegría por este justo reconocimiento que has recibido y te enviamos nuestras más calurosas felicitaciones. (Responsable de la publicación: Silvia Solís.)
Atentamente
Equidad de Género: Ciudadanía, Trabajo y Familia; Grupo de Información en Reproducción Elegida; Foro Nacional de Mujeres y Políticas de Población; Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, y Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México








