Raúl Monge y Rodolfo Montes
Vicente Fox “me merece todo mi gusto, porque es el presidente que los mexicanos escogimos”, dice Alejandro Gertz Manero, secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP). Sin embargo, advierte que los ciudadanos no deben esperar que, como “en un acto mágico”, vaya a resolver el problema de la inseguridad con la creación una Secretaría de Seguridad Pública y Auxilio Judicial.
“Independientemente de las bondades que pueda tener ese proyecto, no le debemos dar esa jerarquía de que va a resolver todo el problema, aunque puede cambiar la realidad y mejorarla”, explica.
Entrevistado en el piso 13 de las oficinas centrales de la SSP capitalina, Gertz Manero prefiere no responder a la pregunta de si aceptaría ser secretario de Seguridad Pública con Fox.
Sin embargo, opina que, como en la Ciudad de México, en todo el país hay una corrupción permanente del sistema policiaco y a eso se le agrega a una crisis económica que golpea aún a millones de mexicanos.
“Por ello, como en la capital, en el resto del país se requiere de un programa global e integral para atacar todos los orígenes de la inseguridad pública. Ese programa se tiene que hacer en las calles y no en los escritorios de los funcionarios, porque la seguridad se da en la calle; se necesita un programa que englobe todos los problemas de seguridad, y mientras no haya una respuesta de trabajo para los cientos de miles de jóvenes que entran al mercado laboral y no encuentran trabajo, ahí hay un potencial delincuente. Si no se ataca el tráfico y consumo de drogas, también se genera otro factor de crecimiento delictivo; si no se tiene tampoco un sistema de convivencia en los centros urbanos, también ahí hay crisis permanente; si no se regularizan los sistemas de transporte colectivo, también ahí hay una plaga de delincuentes…”
-En ese sentido, ¿qué opinión le merece la propuesta de Fox de crear una Secretaría de Seguridad Pública?
-En este país se ha legislado, desde el siglo XIX, bajo una premisa de que si yo legislo, las cosas se componen, y eso no es cierto. Si yo hago lo que tengo que hacer, las cosas se componen, y modificar una ley no significa resolver el problema.
-¿Las secretarías de Seguridad Pública estatales estarían controladas por la nacional?
-No se podría, porque violaría el principio de soberanía de cada entidad. Cada estado tiene que resolver el problema que está en las calles, ver si son o no buenos policías, si son miembros de una mafia, si están o no asociados a los bandidos, si son o no delincuentes o si son o no buenos elementos y si sus jefes los están extorsionando.
-¿A usted le ha costado trabajo detectar a estos dos tipos de policía?
-No tiene usted idea de cuánto trabajo me ha costado, pero también sería muy injusto descalificar en forma genérica. La Policía del DF ha presentado ante el Ministerio Público a más de 30 mil personas al año, y 10 veces más ese número ante los jueces calificadores, y eso no se hace en otro estado. Hay policías que arriesgan su vida y están cumpliendo con su deber, y estamos hablando de un cuerpo policiaco de más de 90 mil personas.
-¿Ha llegado un momento en que se haya dicho que es imposible depurar al 100% a la policía capitalina?
-Hay momentos de desfallecimiento y de frustraciones, pero estoy haciendo lo que debo.








