En vísperas de la inauguración de los Panamericanos de Guadalajara, la improvisación y las prisas se hicieron presentes para terminar las instalaciones deportivas. Aunque ésta es la tercera ocasión que México organiza un encuentro de tal magnitud, las fallas y retrasos indican que no se aprovechó la experiencia.
GUADALAJARA, JAL.- Molestia de directivos internacionales, desorganización, caos vial, y por si fuera poco la presencia del huracán Jova pusieron de manifiesto la ineficacia de los organizadores de los Juegos Panamericanos 2011, inaugurados el viernes 14.
Con el tiempo encima y retrasos en los trabajos para concluir el estadio Panamericano de Atletismo, el mal clima causado por el meteoro entorpeció aún más las obras, que debieron estar terminadas desde hace meses.
A un día de la inauguración, el cemento en los ingresos y calles anexas al estadio de atletismo aún estaba fresco y la lluvia incesante no permitía que fraguara. La carencia de vialidades, falta de puentes vehiculares y peatonales, el lodo y los baches en las calles de acceso, agudizaron el caos vial.
En entrevista con Proceso, el delegado de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), César Moreno Bravo, lamenta que los organizadores quieran concluir las obras a última hora. Tuvieron cinco años para hacerlo, expresa, y con este desorden quienes más sufren son los atletas.
Y precisa: “Vamos por partes. La pista de tartán de 400 metros ya fue certificada y homologada. Pero en cuanto al conjunto atlético, detectamos problemas serios. Como no ha sido terminada esta instalación, los atletas no tienen dónde practicar lanzamientos horizontales o saltos largos”.
El martes 11, a tres días de la inauguración, fue homologada la pista de tartán de 11 capas fabricada por la empresa suiza Conica. De no haberse certificado, ninguno de los récords que se establecieran en la justa hubieran sido válidos. El documento de validación está firmado por el húngaro Imre Matra Hazy, representante de la IAAF.
El calendario de atletismo, con unos 700 participantes, arranca el domingo 23 con maratón y marcha, y el lunes 24 comienzan las pruebas de pista y campo.
Según el federativo, ese margen de 10 días “causó que se relajaran un poco, pero es inaudito el retraso”.
–¿Percibe usted negligencia de los organizadores ante tanto retraso?
–Sí hay cierta negligencia de los contratistas, porque pudieron colocar telas para que el agua no cayera de lleno en la contrapista, pero no lo hicieron y eso obstaculiza los trabajos.
–¿Cuántos atletas están sin entrenar?
–En las competencias de pista y campo participarán 700 atletas y ya están aquí seis equipos, entre ellos, algunos de los más fuertes: Cuba, México, Brasil, Estados Unidos y varios más. Qué bueno que aún sean pocos, pero no quisiéramos que hubiera más contratiempos. Estamos muy apenados con ellos; las dilaciones alteran su logística.
Y reflexiona: “Lo más importante son los atletas. Sin ellos no hay juegos y todo lo demás sale sobrando. Tenemos que darles todas las herramientas para su preparación. Ante todo necesitan entrenar; se han preparado desde hace cuatro años y lo justo es que dispongan de todos los recursos ahora que están aquí. Esto no se debe minimizar”.
–¿Qué medidas están tomando para presionar a los organizadores?
–Dirigimos los esfuerzos concretos en pocas áreas, para meter el acelerador. Hacemos recomendaciones a los contratistas para que terminen lo antes posible.
“Hay que poner cartas en el asunto para finalizar esto de una vez. Pero eso también, imagino, va por el renglón de poner dinero. ¿Quién lo aportará? Eso es lo que estamos viendo, si patrocinadores u organizadores”, sostiene Moreno.
–¿Tiene idea de cuánto costará acelerar la obra?
–No, ni siquiera un estimado. Pero como federación estamos preocupados y hacemos recomendaciones para agilizar al máximo los trabajos. Asimismo, informamos acerca de lo que falta, de acuerdo con nuestra inspección. A los contratistas les toca decidir cómo lo hacen.
–Parece que México no aprendió a organizar Juegos Panamericanos a pesar de que es la tercera ocasión que lo hace…
–Y eso que la idea era superar las anteriores ediciones.
El 19 de agosto, el asesor de atletismo del Copag, Jesús Molina Hernández, declaró al portal especializado atletismoenméxico.com que a finales de septiembre se realizaría una competencia que “sirva de ensayo general para poder probar los dispositivos del estadio”. No obstante, debido a los retrasos, no fue posible realizar el ensayo.
Donde tampoco se cumplió al 100% es en la Villa Panamericana. La constructora Corey Integra elegida por el gobierno estatal no ha donado seis cuatrimotos para la brigada antiincendios del comité técnico del Área Natural Protegida del Bosque de la Primavera. Así lo informó José Luis Gámez Valdivia, director del bosque, y dijo que tampoco ha iniciado el plan de acciones para proteger la fauna y la flora.
Ello a pesar de que en un documento del 7 de diciembre de 2009, los constructores se comprometieron con la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades) a cumplir 56 condicionantes con tal de obtener la Manifestación de Impacto Ambiental para edificar la villa.
Los retrasos para terminar las instalaciones también afectaron a la selección nacional de squash, por el rezago en el complejo del Code Alcalde. “Venimos con tiempo, para conocer las canchas y de nada sirvió. Aunque por lo menos esto será parejo para todos”, dijo a reporteros el 12 de octubre el entrenador del equipo mexicano, Miguel Montero.
Imponderables
Las intensas lluvias provocadas por el huracán Jova en la zona metropolitana de Guadalajara cayeron como una maldición para los Panamericanos. No solo retrasaron los trabajos del estadio Panamericano de Atletismo, sino también desnudaron las fallas estructurales en varias instalaciones. Este semanario publicó que a escasos días del arranque de los juegos, aún tenían que afinarse detalles en el estadio de rugby; la pista de canotaje de Ciudad Guzmán; el estadio de volibol playero de Puerto Vallarta; el estadio de beisbol de Lagos de Moreno, y la pista de ciclismo BMX en San Nicolás (Proceso 1823).
El centro acuático en el Parque Metropolitano, de 400 millones de pesos; el gimnasio de balonmano, en San Rafael, de 20 millones; el complejo de volibol, en la Unidad Ávila Camacho, y el velódromo panamericano, en el Code Paradero, de 65 millones de pesos, sufrieron filtraciones de agua en sus techos luego de las tormentas que desde el lunes 10 azotaron la zona metropolitana de Guadalajara. Se teme que durante las competencias surjan vicios ocultos en las instalaciones.
En entrevista con Proceso, el experto en ciclismo Tomás de la Rosa lamentó esta falla en el velódromo y recordó que este inmueble fue certificado apenas en julio.
“Como bien lo publicó Proceso Jalisco, las columnas laterales y centrales obstruían la visibilidad en el velódromo, lo cual provocó la muerte de un juez (José Luis Rico). Una vez subsanado ese detalle, la pista obtuvo de nueva cuenta la certificación de la Unión Ciclista Internacional (UCI). Es una instalación digna, pero debe resolverse el problema de las goteras.”
Abordado por la prensa el martes 11, Carlos Andrade Garín, director del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos, admitió que había goteras y filtraciones de agua:
“Hoy entran a arreglar las goteras, a impermeabilizar. Es un mal que nunca hemos podido vencer, eso es una realidad. No sé qué sucede en las construcciones pues arreglan unas y surgen 10 más. Más fácil va a ser que no nos llueva.”
Ese mismo día, el gobernador Emilio González Márquez apeló a la ayuda divina para que la lluvia no afectara la justa ni la inauguración: “Todo se realizará, Dios mediante, si no llueve. Ya no depende de nosotros”.
En la subsede costera de Puerto Vallarta el huracán hizo que el Copag tomara previsiones para proteger el estadio de volibol playero, que también tiene detalles inconclusos.
Las instalaciones de vela también han causado polémica. El Diario de Quintana Roo publicó que el 29 de septiembre, Mauricio Martínez, compañero de entrenamiento de la velerista mexicana Demita Vega DeLille, “se abrió el pie debido al mal estado de la rampa que se va a usar para los Panamericanos”.
Al día siguiente, Federico Ortiz, otro compañero de Vega y Martínez, sufrió un percance similar y necesitó cinco puntos de sutura en el talón, por el mal estado de la rampa en que los veleristas tienen acceso al mar.
Desde octubre de 2010, participantes del PrePanamericano habían alertado del mal estado de la rampa. Los incidentes de Martínez y Ortiz evidencian que no se tomaron las medidas correctivas.
La reventa de boletos ha sido descarada. De acuerdo con cifras del Copag, al miércoles 12 se habían vendido 800 mil boletos. Los más cotizados fueron los de la ceremonia inaugural, que en la empresa Ticketmaster costaron hasta 3 mil 500 pesos. Se estima que los ingresos por las entradas a los eventos serán de 413 millones de pesos.
En sitios en internet como Mercado Libre, los boletos de la ceremonia de inauguración se cotizaban hasta en 12 mil pesos; los de gimnasia (que en taquilla se vendían en 200 pesos) se ofrecen en 2 mil 500. Y el colmo: los de volibol de playa, en Puerto Vallarta, se ofrecen en “cómodos abonos de siete pesos semanales”.
Los ensayos de la ceremonia de inauguración en el estadio Chivas, el martes 11, provocaron otro caos vial sobre todo en Periférico, Vallarta, Guadalupe, Aviación y Patria. “Es el colmo, por dónde chingados quieren que circule uno si todo está cerrado por todos lados. Tengo más de una hora aquí”, señaló furioso un automovilista.
La Secretaría de Vialidad y Transporte (SVT) intentó implementar 70 kilómetros de carriles exclusivos en los que sólo podrían circular vehículos con deportistas y entrenadores y 120 kilómetros de carriles en los que los automovilistas deberían ceder el paso a coches oficiales, so pena de ser multados hasta por 20 mil pesos.
La propuesta fue rechazada el lunes 3 por el Congreso local y no habrá infracciones ni carriles exclusivos. “La SVT no presentó ni un estudio de funcionalidad”, dijo ese día el diputado priista Jesús Casillas.
Ante tal medida, el gobernador Emilio González Márquez “apeló a la buena voluntad de los jaliscienses para no invadir los carriles panamericanos”. La buena voluntad nunca apareció, y desde el domingo 9 cuando se estrenaron los carriles, los vehículos los invadieron en Lázaro Cárdenas y Vallarta.








