Sicilia a Calderón: “¿Por qué tan empecinado…?”

Durante la semana pasada, la Caravana de la Paz, encabezada por  Javier Sicilia, tuvo altibajos. Y así como convocó en torno a su causa a organizaciones sociales que estaban dispersas y hasta se reunió con indígenas zapatistas, tuvo un desencuentro con algunos medios de información. Pero la Caravana sigue y en el futuro está otro encuentro con Felipe Calderón, a quien el poeta le preguntará por qué “se empecina en el horror”…

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIS.- Después de recorrer medio país en dos caravanas, principalmente por los estados donde la “guerra” contra el narcotráfico ha causado mayores estragos, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia lanzó una pregunta a Felipe Calderón: “¿Por qué sigue empecinado en su estrategia militar si en los últimos tres meses ha causado cerca de 3 mil muertos? ¿No es muestra suficiente de su fracaso?”.

En medio de la carretera que une a Oaxaca con Chiapas, el poeta reflexionó, durante una entrevista, sobre lo que prevé será el segundo diálogo con Felipe Calderón en el Castillo de Chapultepec, acordado con el presidente para finales de septiembre:

“En tres meses –reiteró– hay casi 3 mil muertos por la guerra contra el narcotráfico. Hay miedo y terror social. Este es el país que tenemos, y el presidente Felipe Calderón tiene que responder a la ciudadanía por qué sigue empecinado en su estrategia de guerra si sigue habiendo violencia y miles de muertos y desaparecidos.”

En su trayecto, el movimiento ciudadano tuvo una histórica reunión con la estructura civil del EZLN que forma la Junta de Buen Gobierno en el “caracol” de Oventic, ubicado en los Altos de Chiapas. Semanas de intercambio epistolar con el subcomandante Marcos precedieron este encuentro, en el cual las bases de indígenas del movimiento insurgente reconocieron la tarea asumida por Javier Sicilia.

Como sea, este es el segundo gesto de solidaridad que tiene el EZLN con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. El 7 de mayo, un día previo a la Marcha por la Paz en la Ciudad de México, cerca de 15 mil zapatistas marcharon en San Cristóbal de las Casas en apoyo a la exigencia de que Calderón detenga la violencia generada por la guerra, que ha costado más de 50 mil muertos. Esta ha sido la marcha más concurrida de los zapatistas desde 1994.

En Oventic, los zapatistas dijeron a los integrantes del movimiento pacífico ciudadano: “Bienvenidos a esta casa que es de todos, no sólo de los zapatistas. Les damos la bienvenida. Somos la Junta de Buen Gobierno y queremos escucharlos. Nosotros no hablaremos, solo oiremos”. El encargado de dar esta recepción fue uno de los seis indígenas embozados –tres mujeres y tres hombres– que escucharon a una comisión de la caravana en una pequeña oficina de madera.

“Gracias por venir desde lejos. Reconocemos lo que están haciendo por la paz. Gracias por venir hasta acá, por hacer un esfuerzo y llegar con nosotros”, manifestó una de las mujeres zapatistas al reducido grupo de la caravana que fue seleccionado para la visita, en el cual se hallaban Julián Le Barón, Teresa Carmona, Melchor Flores, Guadalupe Muñoz y algunos invitados como el sacerdote Miguel Concha Malo y el representante del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, Víctor Hugo López.

En la reunión, a la que este semanario tuvo acceso, los zapatistas escucharon los testimonios, pero no presentaron ningún mensaje de la dirigencia del EZLN ni del subcomandante Marcos.

“Solo queremos escucharlos”, insistieron.

Javier Sicilia leyó un texto que los zapatistas oyeron sentados ante una pequeña mesa de madera en la reducida oficina adornada con fotografías de Samuel Ruiz e imágenes del subcomandante Marcos y de los diálogos de San Andrés Larráinzar.

Al salir del encuentro, Sicilia aclaró que esta reunión no significaba una alianza con el EZLN, sino que fue un saludo para agradecer la deferencia que los zapatistas han tenido con el movimiento ciudadano pacífico.

Durante el encuentro, el poeta pidió primero un minuto de silencio y luego leyó un texto en el que criticó al gobierno de Calderón.

Éste, dijo, “decidió, en nombre de los intereses globales de los estadunidenses y de su consumo de drogas, desatar una guerra contra el narcotráfico que ha costado más de 50 mil muertos, 10 mil desaparecidos y 120 mil desplazados criminalizados por un Estado que no ha querido asumir su responsabilidad”.

Ante la Junta de Buen Gobierno de Oventic, que no tiene ninguna representación militar ni partidista, el escritor afirmó que el gobierno traicionó los Acuerdos de San Andrés “y nosotros, sin saber bien lo que habíamos mirado, lo que nos habían revelado, volvimos a someternos al juego del Estado, a la corrupción de los gobiernos, a la simulación de la transición democrática que abriría el camino a los intereses globales y a la voracidad del mercado”.

Mencionó que la consecuencia de este olvido, de ese no haber entendido, fue que ese juego del Estado “desgarró aún más el tejido social de la nación, miserabilizó a todos, le cerró el presente a los jóvenes, fomentó el crimen y exaltó la corrupción”.

Tras el encuentro, los zapatistas pidieron a los asistentes no tomar fotografías de ellos –únicamente permitieron fotografiar los murales que adornan las casas de madera– ni grabarlos en video. Les ofrecieron café y pan y les enseñaron algunas de las instalaciones que datan de 2003.

Alrededor de unos cien periodistas se quedaron esperando a la entrada del centro civil zapatista, pues la orden de la Junta de Buen Gobierno fue que no pasaran para que no tomaran imágenes del acto.

Esto motivó que el poeta y sus colaboradores recibieran reclamos de reporteros, fotógrafos y camarógrafos que señalaban que únicamente querían tomar una imagen de la reunión. Aunque Sicilia respondió que esa fue una decisión de los zapatistas, el incidente –donde hubo palabras altisonantes– alimentó un nuevo diferendo del líder moral del movimiento con los medios de comunicación.

 

El sur

 

A diferencia de la caravana al norte, en la cual se denunciaron sobre todo casos de desaparecidos, ahora en la caravana al sur han proliferado, sobre todo a partir de su arribo al estado de Guerrero, los reportes de asesinados por el crimen organizado, así como de secuestros y tráfico de personas, que se han convertido en el segundo gran negocio de las bandas criminales, después del narcotráfico.

Edificios de lujo y hoteles nuevos;  antros y restaurantes vacíos;  antiguos hoteles y negocios cerrados; taxistas víctimas de extorsiones; cientos de escuelas cerradas por los chantajes de los cuales son víctimas no solamente maestros, sino también niños a los que cobran 10 pesos por entrar a sus escuelas, son parte de la cara que Acapulco mostró a la Caravana de la Paz la tarde del lunes, cuando se realizó una marcha en la costera Miguel Alemán.

Una ola de miedo ha cubierto el puerto en los últimos tres meses, cuando comenzaron a cerrar colegios por las extorsiones de diferentes grupos criminales que actúan con impunidad sin acción alguna del gobernador Ángel Aguirre Rivero.  Pero ese miedo se halla igualmente presente en Chilpancingo e Iguala, donde al final de las marchas que organizaron los integrantes de la Caravana por la Paz cientos de personas que habían iniciado la protesta desaparecieron cuando las columnas llegaban a los respectivos zócalos.

“Es que tenemos miedo. Somos pueblos chicos y todos nos conocemos. Nosotros sabemos que nos están observando y que nos harán algo si protestamos. Estamos prisioneros del miedo y ya no sabemos qué hacer”, confesó el jefe de una familia que estuvo en el inicio de la marcha en Iguala pero que al ser invitado a denunciar su caso en la tribuna prefirió mantenerse en el anonimato.

Tres días después de la marcha de la caravana en Acapulco, miles de maestros también salieron a protestar en la costera exigiendo paz.

En Oaxaca, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad conoció detalles de la represión encabezada en 2006 por el gobierno de Ulises Ruiz, quien metió a la cárcel a 500 integrantes de la APPO y acabó su gobierno con una corrupción galopante y desfalcos estimados hasta el momento en más de 3 mil millones de pesos.

El movimiento encabezado por Sicilia logró unir a organizaciones que desde 2006 no conjuntaban esfuerzos. Por ejemplo, Espacio de Organizaciones –que anteriormente participó en la APPO y se fundió con la Sección 22 del SNTE–, comunidades eclesiales de base, la Pastoral de Movilidad Humana encabezada por el sacerdote Alejandro Solalinde, agrupaciones indígenas y campesinas, así como académicos que organizaron cinco mesas de trabajo en las cuales incluso participaron periodistas que han sido atacados por autoridades estatales.

En Chiapas también se conjuntaron personajes y agrupaciones que desde 1994 no formaban un frente común. Ante la visita de la caravana pacífica se unieron para denunciar y realizar los actos en todas las zonas, organizaciones de derechos humanos como el Centro Fray Bartolomé de las Casas; agrupaciones campesinas como OCEZ-CNPA, Unorca, Ugocep y el Frente Campesino de Chiapas, y de manera importante las Parroquias de Ciudad Hidalgo, Arriaga, Ocosingo y San Cristóbal de las Casas, así como Las Abejas y comunidades simpatizantes del EZLN.

Sin embargo, los integrantes del movimiento ciudadano tuvieron que sortear confrontaciones, como el hecho de que miembros de la COCEI en Juchitán bloquearon el paso de la caravana exigiendo que Sicilia los atendiera. O el ocurrido en Acapulco, cuando unos estudiantes desconectaron el aparato de sonido en el acto celebrado en el zócalo, en protesta porque no los incluyeron para dar sus testimonios como víctimas.

El desgaste se hizo evidente en el movimiento poco antes del encuentro con el EZLN en Oventic. El jueves 15 por la mañana, en Ciudad Hidalgo, Chiapas, Javier Sicilia estalló contra algunos reporteros de El Sol de México y Ecko Televisión, a quienes acusó de pretender obligarlo a declarar lo que ellos querían, tenerlo como rehén y no entender la emergencia en la que se encuentra el país.

Y aunque después se disculpó por haberse molestado, en entrevista dijo que un sector de la prensa mexicana estaba trivializando la tragedia ciudadana y mostrando ignorancia sin destacar lo importante: las miles de víctimas que ha generado la guerra declarada por Calderón al narcotráfico.

 

“Calderón tiene que explicar”

 

Sobre el próximo encuentro que Calderón se comprometió a tener con él, Javier Sicilia adelanta en entrevista la posición que el movimiento adoptará: “Será un diálogo duro; no será un acto mediático; Calderón tiene que explicarle a la nación por qué se empecina en este horror que está sacrificando el presente y el futuro del país”.

Para darnos una idea de ese presente, podemos asomarnos al “ejecutómetro” del diario Reforma, que registra semanalmente el número de muertos en hechos que involucran al crimen organizado: Del 18 de junio al 9 de septiembre ha habido 2 mil 867, es decir, alrededor de 31 muertos por día.

Además, entre el primer encuentro de Sicilia con Calderón y el próximo, se han producido: el peor ataque a la población civil en el casino Royale de Monterrey, con saldo de 52 muertos; un enfrentamiento a balazos a las afueras del estadio de futbol en Torreón y varios granadazos a sedes policiacas en diversos municipios en actos considerados una forma de narcoterrorismo.

A su paso por los estados del norte y del sur, y a través de la Comisión de Registro de Víctimas, el Movimiento por la Paz ha documentado más de 300 casos de muertes y desapariciones de los estados del norte y del centro del país, pero se estima que al término de la caravana del sur la cifra correspondiente del área será dos veces mayor.

Pietro D’Ameglio, encargado de tales registros, señala que es evidente el aumento del número de muertos y desaparecidos, y que aun en los casos ya registrados no ha habido resultados por parte del gobierno. Tampoco hay progresos en la propuesta de la Comisión de la Verdad ni en la de la Ley de Seguridad Nacional que, como se quiere aprobar en el Congreso de la Unión, será “una máquina para crear más víctimas”, señala el pacifista.

“La situación se ha agravado. Si observamos la curva de registro, es alarmante cómo ha crecido el número de casos de muertos y desaparecidos. Por eso creo que se tiene que hacer una evaluación del diálogo con Calderón”, insiste el experto en solución de conflictos que forma parte del equipo del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

María Villanueva, del equipo de registro, expresa por su parte que en todos los estados se han reportado casos de víctimas, sobre todo de desaparecidos. “La constante que hemos encontrado es que en casi todos los casos se nota una política sistemática de violaciones a los derechos humanos y tienen que ver con la responsabilidad del Estado por acción u omisión”.

A su vez, María Herrera, con cuatro hijos desaparecidos entre 2008 y 2010, lamenta que Calderón no haya cumplido hasta ahora con la palabra empeñada en el Castillo de Chapultepec, cuando dijo públicamente que él personalmente se encargaría de ver su caso. Originaria de Pajacuarán, Michoacán, la mujer de 60 años que ha hecho todos los recorridos de la caravana en el país, sigue esperando el cumplimiento de la promesa presidencial y dice confiar en que Calderón y su esposa Margarita Zavala le den buenas noticias de las investigaciones sobre el caso de sus hijos.

No obstante, aclara: “Pero no sólo de mis casos, sino de todos los demás. Todas las madres de familia queremos una respuesta; que den una muestra de que sí le están echando ganas, que sí quieren trabajar. Pero sigo esperando…”.

De esta manera, de cara al segundo encuentro con Calderón, el poeta que le dio abrazos, besos y un escapulario al presidente señala que esta vez será distinto, aunque el formato será el mismo: abierto, público, con las víctimas y expertos.

Adelanta Sicilia que esta vez el mensaje no será sólo para Calderón sino también  para quien lo sustituirá en la Presidencia de la República a partir de 2012, previendo que la estrategia militar de combate al crimen organizado podría extenderse otros seis años.

–En el primer encuentro fuiste amable. ¿En el segundo será algo similar?

–El segundo encuentro seguirá siendo amable en el sentido de que no tengo personalmente pleito con nadie, pero va a ser mucho más duro en relación con las exigencias de respuestas porque no es posible seguir así. No se trata de un simple acto mediático, sino del “empeñamiento” de palabra que tiene que redundar en actos que salven a la nación.

Sicilia insistió en que durante los casi tres meses transcurridos desde el primer encuentro se ha demostrado el fracaso de la estrategia de la guerra de Calderón, quien “deberá responder a los pendientes que tiene con las víctimas, porque no ha habido ninguna respuesta desde que nos reunimos” en el Castillo de Chapultepec.

“Cuando nosotros llegamos con las víctimas, cuando las visibilizamos, su gobierno las había negado, declarándolos criminales o bajas ‘colaterales’; cuando empezamos a mostrarle el rostro y el dolor, le estábamos diciendo que su estrategia estaba mal planteada.

“Pero no quiso aceptarlo. Dijo que no había una nueva opción. Pero ahora nosotros hemos hecho propuestas con expertos en las mesas de negociación; le hemos dado opciones, y también la UNAM ha hecho una serie de propuestas que nosotros también respaldamos.”

Advirtió que la Procuraduría Social para la Atención a las Víctimas de la Violencia que instauró Calderón por decreto no está bien hecha y tampoco va a funcionar si no existe una Ley de Seguridad Humana y Ciudadana que abone la paz, y tampoco si no está acompañada de una Comisión de la Verdad, “porque tenemos que deslindar cuáles son los muertos del crimen organizado, cuáles los del Ejército y cuáles los de la policía, porque si no, no vamos a sanar la vida del país”.

El poeta dijo que el primer encuentro con Calderón fue para que escuchara, y que en el segundo tendrá que dar explicaciones.

“Así tiene que ser porque ya llenamos de contenidos las propuestas en todo ese largo caminar, con la visibilización de las víctimas, con las pláticas y los diálogos que hemos tenido a lo largo de esos tres meses. A todo eso tiene que responder Calderón porque él dijo que no le habíamos mostrado ninguna alternativa, y ahora ya le contestamos con nuevas alternativas que tienen contenidos de paz.”