MONTERREY, NL.- Esta ciudad se convirtió ya en referente nacional de la violencia luego del atentado del jueves 25 en el Casino Royale.
Hasta hace algunos meses, Ciudad Juárez seguía siendo considerado el destino más cruento de la República Mexicana, sobre todo después de la masacre de 16 jóvenes en el fraccionamiento Villas de Salvárcar la madrugada del 31 de enero de 2010.
Pero en el último año esta ciudad, capital industrial del país, y los municipios que conforman su área metropolitana, han sido escenario de diversos crímenes, acaso los más brutales de los que se tenga registro en la historia reciente. Y el del Casino Royale, en el cual murieron más de 50 personas, es considerado por el propio presidente Felipe Calderón como el más grande de los atentados que haya sufrido la población civil.
El jueves 25 a las 15:45 horas, ocho hombres armados ingresaron al establecimiento de apuestas, en el sector de San Jerónimo, al poniente de esta ciudad. Los pistoleros amagaron a los clientes y los obligaron a replegarse; luego rociaron gasolina en la entrada del local y le prendieron fuego.
Y aun cuando varias personas alcanzaron a salir, la mayoría quedó atrapada por la falta de salidas de emergencia; la puerta principal estaba envuelta en llamas.
Reportes de prensa señalan que algunas personas murieron con sus celulares en la mano, buscando desesperadamente contactarse con sus familiares.
Hasta el jueves 25, el principal referente de una masacre perpetrada por el crimen organizado era la ejecución de 72 migrantes centroamericanos en un rancho del municipio de San Fernando, Tamaulipas, cuyos cadáveres fueron descubiertos el 28 de agosto de 2010.
En la zona metropolitana de Monterrey hay un antecedente ominoso, el del 21 de julio del año pasado. Ese día fueron localizados 51 cuerpos en un predio abandonado cercano al fraccionamiento Las Águilas, en el municipio conurbado de Benito Juárez, distante 20 kilómetros al oriente de esta capital; estaban en fosas clandestinas.
Terror paralizante
Nuevo León volvió a ganar notoriedad ese año, cuando dos alcaldes fueron asesinados en fila. El primero fue el edil panista Edelmiro Cavazos, de Santiago, quien el 18 de agosto fue acribillado por sicarios de Los Zetas, quienes apoyados por policías municipales se inconformaron con la manera de trabajar de Cavazos.
Al mes siguiente, el 23 de septiembre, Prisciliano Rodríguez, alcalde de Doctor González, fue asesinado por jóvenes contratados por una persona que disputaba unos terreros al ayuntamiento.
Y al final del año, la violencia llegó a su clímax. El 31 de diciembre último fue colgada viva y semidesnuda Gabriela Elizabeth Muñiz Tamez, La Pelirroja, en un puente peatonal de la colonia Mitras, sobre la avenida Gonzalitos.
Días antes de su asesinato, los custodios de la cárcel, donde Muñiz purgaba una condena por secuestro, la llevaban a una consulta médica fuera del penal cuando un comando armado los interceptó y se la llevó. Su muerte fue la primera en su tipo en la ciudad.
El 20 de mayo pasado, en el Penal de Apodaca, otro municipio conurbado de la entidad, ubicado a 20 kilómetros al nororiente de esta capital, 14 internos fueron ejecutados e incinerados en el interior del área de siquiatría; todos presentaban huellas de tortura. Hasta entonces esa era la mayor masacre registrada en Nuevo León.
La violencia se incrementó. El 8 de julio siguiente por la noche, otro homicidio múltiple cimbró la entidad, cuando un grupo de desconocidos ingresó al bar Sabino Gordo, en el cruce de Villagrán y Carlos Salazar, y disparó indiscriminadamente contra los presentes. El saldo: 20 muertos.
El hecho provocó reacciones a nivel internacional. El gobernador Rodrigo Medina de la Cruz se comprometió a realizar las investigaciones para detener a los responsables. Hasta hoy no hay ningún detenido…. Luego, el jueves 26, se perpetró la masacre en el Casino Royale.
De acuerdo con la Procuraduría de Justicia estatal, de 2008 a 2010 se han emprendido 196 mil 634 averiguaciones previas, aunque sólo se ejerció acción penal en 9 mil 66 casos (5%). Y en los primeros siete meses de este año la dependencia contabilizó mil 189 muertes por homicidio doloso, cifra muy superior a los 828 ocurridos durante todo 2010.
Una encuesta coordinada por personal del Tecnológico de Monterrey, que fue presentada por organismos privados el martes 23, indica que 95% de los habitantes del área metropolitana de Nuevo León se sienten inseguros o poco seguros viviendo en la entidad.
El ejercicio, denominado Pulsómetro metropolitano de seguridad, incluyó una encuesta telefónica con 4 mil 498 ciudadanos de nueve municipios metropolitanos y fue respaldado por el Consejo Cívico de las Instituciones de Nuevo León (Cinclac), la Cámara de la Industria de la Transformación (Caintra) y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
El estudio revela que sólo 39 de los ciudadanos encuestados considera que el gobernador Medina realmente está comprometido en el combate a la inseguridad.








