Reclama su cargo en la Sección XIV del SNTE, en Guerrero

Señor director:

Por este medio, demando la intervención directa del CEN del SNTE para que el secretario general de la Sección XIV, profesor Emiliano Díaz Román, deje de darle largas al asunto y me reinstale en la Secretaría de Trabajos y Conflictos de Primarias, pues ese sitio lo gané por votación nominal, directa y secreta en el Congreso Seccional Extraordinario celebrado en Acapulco, Guerrero, en 2008.
Todo comenzó con el hecho de que dos mujeres me involucraron en un acto de fraude. Entonces, la presidencia del Colegiado de Fiscalización, Transparencia y Rendición de Cuentas en la sección, a cargo del profesor Edilberto Vega Cantor, realizó pesquisas y una investigación. Verbalmente, el profesor Vega me precisó que no se me acusa y que incluso la parte denunciante ya hizo la demanda a un lado.
Sin embargo, el secretario general pide que nuevamente se presenten las partes involucradas, aunque ya recibió el informe completo de la instancia encargada del caso. El hecho es que la denunciante ya no se quiere presentar al sindicato por razones que desconozco, y ello me conduce a pensar que todo fue un complot para desacreditarme. Y, en efecto, lo ocurrido me ha afectado en mi salud, prestigio y trabajo sindical.
Ahora se repliegan y no dan la cara María de Lourdes Vélez Alarcón y Patricia Hernández Hernández, a quienes voy a demandar por daño moral próximamente, incluyendo obviamente al secretario general.
Llevo un año y tres meses exigiendo mi reinstalación y el término del bloqueo que orquestó para su conveniencia personal el traidor Roberto Gante Palacios, quien además de usurpar mi cargo desempeña el de secretario de Organización III, en la Montaña Alta, donde por cierto la mayor parte del tiempo no está, pues radica en Acapulco y se la pasa soñando con ser el próximo dirigente. Dudo que llegue con su principal virtud de “Judas”.
De todo ello tiene conocimiento el actual secretario general del CEN del SNTE, profesor Juan Díaz de la Torre, quien me ha atendido muy amablemente y a quien le he enfatizado que, con base en mis derechos sindicales, exijo se constituya una Comisión de Honor y Justicia que conozca y resuelva mi caso (capítulo II, artículos 301 al 317, páginas 170 a 172, de los estatutos).
Remarco que no es posible que en Guerrero un hombre viole nuestro documento rector y que un individuo ostente dos cargos sindicales, cuando en todo caso debió haber sido mi suplente quien me sustituyera. No es posible que se desplace a las personas que ganaron un cargo por Congreso Seccional, nombradas por los delegados, y que se transgredan de esta forma los estatutos del SNTE.
La justicia tarde o temprano llega a cada uno en nuestras vidas… Sigo confiando en mi dirigencia y sé que ahora sí se realizará una investigación a fondo dentro del Comité Seccional, donde se descubrirán muchas cosas más. (Carta resumida.)

Atentamente
“Por la Educación al Servicio del Pueblo”
Por el Comité Ejecutivo Seccional
Secretario de Trabajos y Conflictos
de Primarias
Profesor Luis Manuel Meave Embriz
meaveaguila@hotmail.com