GUADALAJARA, JAL.- La sombra del clembuterol oscurece el panorama de los XVI Juegos Panamericanos que arrancan el próximo 14 de octubre. En 18 meses se han registrado en población abierta 43 casos de intoxicación por el consumo de esta sustancia en la entidad, lo que preocupa a las autoridades locales, que desde abril de 2003 decretaron una alerta sanitaria que fue levantada apenas el 31 de mayo ante la cercanía del certamen internacional.
Al escándalo suscitado por el caso delos cinco seleccionados de futbol que dieron positivo por esa sustancia se sumó, el miércoles 21, la levantadora de pesas Diana Chay, a quien se le detectó también esa sustancia en su organismo.
En medio del vendaval, el gobernador Emilio González Márquez, quien busca ser candidato a la Presidencia por el PAN e intenta sacar el mayor provecho político de la justa deportiva, declaró el mismo miércoles 21 que su administración garantiza que sólo habrá carne de rastros con la certificación tipo inspección federal (TIF) para los atletas participantes.
Para apaciguar las agitadas aguas, el mandatario insistió en que no habrá problema, pues también “se reforzará la infraestructura en materia de seguridad y logística” para evitar cualquier contingencia durante el encuentro que culminará el 30 de octubre.
No obstante, una semana antes, el martes 19, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) optó por suspender el consumo de carne de res en sus instalaciones de Villas Tlalpan y en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento (Cnar), ambas en la Ciudad de México.
Para el maestro de la Universidad de Guadalajara (UdeG) Carlos Pacheco Gallardo esa decisión de la Conade “es una salida fácil para evitar alarma, un pronunciamiento mediático”.
Adscrito al departamento de Salud Pública del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la universidad pública estatal, Pacheco sostiene que “el problema de fondo es la baja efectividad de los rastros en sus programas de inocuidad”. Además, dice, son los productores del ramo los que solapan la contaminación, por lo que el problema aún no es erradicado.
“Claro que en Jalisco estamos en un alto riesgo, sobre todo si se come (carne) en puntos de la zona metropolitana donde no hay tanta vigilancia”, expone Pacheco, autor de varios estudios sobre residuos químicos en los alimentos de origen animal.
El doctor Eloy Márquez Ceniceros, director de Servicios Médicos y Control de Dopaje del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos (Copag), aclara que su personal sólo se encargará de tomar las muestras a los atletas para enviarlas al laboratorio de la Conade.
No obstante, admite que los alimentos que se sirvan a los atletas sí estarán a cargo del Copag: “Nosotros (debemos) garantizar que los alimentos vengan bajo regulación sanitaria, tanto de la Sagarpa como de la Secretaría de Salud”.
Respecto de los proveedores, “se les exigirá que provean alimentos limpios de sustancias y habrá pruebas minuciosas antes de llegar al consumo. Vamos a guardar, además, una muestra de cada carne que nos vayan proveyendo para analizarla también en caso de cualquier situación”, asegura Márquez Ceniceros.
Oriundo de Chihuahua, el médico añade: “¡Olvídate del clembuterol! Hay mil cosas que cuidar. ¡Imagínate una epidemia, una diarrea! Simplemente se acaban los juegos. Por eso, a diario vamos a cuidar el agua, que es el principal contaminante; también todo lo que se prepara con agua, al personal de cocina y a los que manejen los alimentos”.
–¿Qué opina de la recomendación del titular de la Conade, Bernardo de la Garza, que pide no comer absolutamente nada de carne de res? –pregunta el reportero a Márquez Ceniceros.
–Yo no puedo decir eso… Nosotros vamos a tener la certeza de que (la carne que se consuma en las villas panamericanas) esté limpia. Lo que diga Bernardo de la Garza es otra cosa. La carne de los rastros es responsabilidad de la Sagarpa; la que se consuma afuera de los juegos, ya corresponde a ellos.
El escándalo
Luego de que, el 9 de junio último, Decio de María dio a conocer que los futbolistas Guillermo Ochoa, Édgar Dueñas, El Maza Rodríguez, Chistian Hobbit Bermúdez y Antonio Naelson Sinha dieron positivo por clembuterol en una prueba de dopaje, cundió la alarma.
Semanas antes, el 4 de abril, la Agencia Nacional Antidopaje de Alemania (Nationale Anti-Doping Agentur Deutschland, NADA) advirtió que en México hay alimentos contaminados con clembuterol que podrían provocar resultados positivos en antidopajes.
Un estudio del Instituto Manfred Donike y del Centro de Investigación Preventiva de Doping de la Universidad de Deportes de Colonia reveló que había alto contenido de dicha sustancia en las muestras de orina tomadas a dos turistas alemanes que estuvieron en México (Proceso 1806).
En su cuenta de Twitter, el titular de la Conade, Bernardo de la Garza, escribió el sábado 16 de julio: “Sigue el problema de clembuterol, el lunes (18) se suspende de los menús de nuestras instalaciones la carne de res”. Además, exhortó a todos los atletas mexicanos a no consumir ese tipo de alimento, pues podrían ser suspendidos por dos años. Dijo que esa restricción era sólo para la comunidad deportiva.
El martes 19 de julio, la Conade anunció oficialmente que se suspende el consumo de carne en sus instalaciones, debido a que se confirmó un caso más de dopaje por clembuterol, el de la pesista Sub-17 Diana Chay Dzul, quien dio positivo en el Campeonato Mundial celebrado a inicios de mes en Lima, Perú.
Ese mismo día, por la tarde, los medios informaron que en Aguascalientes, a 245 kilómetros de Guadalajara, 12 personas se intoxicaron por comer hígado de res contaminado con clembuterol, por lo que fueron internados en una clínica del IMSS en esta ciudad.
En Jalisco se reportaron 25 casos de intoxicaciones por esa sustancia el año pasado y otros 18 en lo que va de 2011. Tan sólo el 20 de febrero pasado la Secretaría de Salud de Jalisco (SSJ) informó que ocho mujeres de entre 15 y 44 años se infectaron por consumir vísceras e hígado con clembuterol.
El titular de la SSJ, Alfonso Petersen Farah, reaccionó y el 14 de abril decretó la alerta sanitaria, pero la suspendió el 31 de mayo por la cercanía de los XVI Juegos Panamericanos.
El 10 de junio, Petersen se justificó en una conferencia de prensa: “Los nuevos casos no son motivo para que regrese la alerta sanitaria que se retiró hace 10 días. No bajaremos la guardia en la lucha contra el clembuterol”.
Sin embargo, un mes después, el lunes 11 de julio, la SSJ informó sobre cuatro intoxicados en la popular Colonia Jalisco, en Tonalá, y otros ocho en Cihuatlán. Al día siguiente, acosado por los reporteros, el exalcalde tapatío declaró que en lo que va del año se han girado 10 órdenes de aprehensión por el delito de uso de clembuterol para engordar ganado.
Y aun cuando la comunidad deportiva dice confiar en los entrenadores y nutriólogos, algunos atletas no dejan de inquietarse. Es el caso de la seleccionada de triatlón Claudia Rivas.
Férreo control
El doctor Eloy Márquez Ceniceros dice a Proceso que participarán 300 personas en el control de dopaje durante la celebración de los Panamericanos. De ellos, 40 son oficiales de control de dopaje y se encargarán de toman las muestras a los atletas, 200 más son escoltas o chaperones y el resto es personal administrativo.
Todos, dice, estarán bajo la coordinación médica de la Organización Deportiva Mexicana (Odepa), en la que hay representantes de 15 países y 15 observadores de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés).
“En el otro renglón, el de Servicios Médicos, sólo entramos a cuestiones de emergencia para atender lesiones, diarreas, conjuntivitis, otitis, amigdalitis… Damos servicio en cancha y en nuestra policlínica. Y cuando el caso lo amerite, el paciente será llevado al hospital. Todos los atletas tienen seguro médico (otorgado por el Copag).”
En los servicios médicos participarán 700 personas, de las cuales 250 son médicos, 250 paramédicas, 100 enfermeras y el resto son choferes y voluntarios médicos.
Márquez Ceniceros señala también que entre el miércoles 27 y el sábado 30 se realizará el Congreso Panamericano de Medicina del Deporte, que es el primer evento oficial de la justa. En él habrá 80 ponencias de terapeutas, fisiatras, psicólogos de todo el continente, quienes abordarán temas de cardiología, traumatología, quiropráctica, psicología, así como alimentación, control de dopaje y lo más actualizado en ciencias del deporte.
Para el directivo del Copag, el clembuterol es una sustancia que daña a los atletas, pero el temor no es del todo fundado, pues para hacer trampa hay otras sustancias, y ahí sí, dice, “habrá que estar muy alerta”. Finalmente, asegura, el clembuterol es sólo el tema de moda.








