“Tiene la palabra”

El título de esta nueva serie de Canal 22 parece aludir a la sociedad civil organizada que busca, o bien influir en las políticas del gobierno, o ejercer funciones de las cuales éste abdicó.

En estos tiempos de neoliberalismo panista, el altruismo privado ha ido ganando terreno en detrimento de los derechos públicos garantizados universalmente por un Estado que proteja a todos sus ciudadanos, les dé servicios a cambio de los impuestos que pagan. Ese antiguo pacto se ha fracturado, la carga impositiva es cada día mayor sobre los causantes cautivos y menor a los consorcios. La profusión de trámites y pérdida de tiempo constituyen un severo lastre para el sufrido habitante de México.  Muchas de las grandes empresas deducen impuestos a través de fundaciones o transfiriendo fondos a ciertas ONG.

El programa Tiene la palabra cuenta entre sus virtudes hacer patente esa profusión de entidades surgidas de una necesidad o de un objetivo social, a cargo de ciudadanos que buscan remediar las carencias de grupos específicos de la sociedad, tales como dar facilidades a los discapacitados para su mejor desempeño, establecer la infraestructura necesaria de vivienda y drenaje en comunidades marginadas, apoyar a los sordos mediante trabajo actoral en una compañía, entre muchos otros. Dichas tareas corresponderían a un Estado responsable, hoy los particulares están asumiendo el rol con las limitaciones que ello les impone y la sobrecarga asumida por una sociedad de por sí saqueada por una clase política que no cesa de enriquecerse.

Desde luego, el programa tiene un fin más específico: darle la palabra a los integrantes de asociaciones que intentan mejorar la situación de sus compatriotas. Al hacerlo a través de un medio televisivo, se amplifican las acciones y se consiguen adeptos, quizá patrocinadores.

El formato es una mesa en la cual se instala el conductor y en abanico sillas para los participantes. El set carece de adornos: triángulos de colores contrastantes y luz homogénea. El desarrollo es formal y a veces resulta aburrido, dependiendo del tema y los invitados. Lo que invariablemente salva al programa es el moderador.

Se trata de Paco Prieto, escritor de novelas, obras de teatro, ensayo. Ha participado en la televisión durante varios años como comentarista de toros en una emisión de Canal 11.  Hombre culto, hace referencias literarias, al cine, a la escena, a la música. Éstas preceden a sus preguntas acotando las respuestas. Su enorme experiencia en la enseñanza, en dictar conferencias o dar charlas frente a diversos auditorios le permiten desempeñarse con soltura, improvisar sin pausas. Su talante amigable, su excelente dicción, el manejo de vocabulario, de imágenes, de metáforas lo convierten, semana a semana, en la estrella del programa, su pilar, su atractivo. Los productores acertaron, Tiene la palabra Paco Prieto.