Del gerente de Comunicación Social de Petróleos Mexicanos
Respecto del artículo titulado Pemex: los contratos del saqueo, publicado en la edición 1810 de Proceso, es necesario aclarar lo siguiente, a fin de que sus lectores cuenten con información precisa y ajustada a la realidad.
La nota inicia afirmando que el subdirector de Producción de Pemex Refinación, Bernardo de la Garza, “…sigue asignando contratos directos a las empresas de sus amigos” sin presentar ninguna evidencia de la vinculación de dicho funcionario, o de las otras personas señaladas, con las empresas en cuestión.
Más allá de lo anterior, respecto del contenido de la nota cabe señalar:
-Pemex Refinación suscribió dos contratos, por un monto de 15 millones y 26 millones de dólares, con KBC Advanced Technology, Inc., mediante adjudicación directa, luego del dictamen aprobatorio de las instancias competentes. Su objeto consistió en la mejora del desempeño operativo de las refinerías de Madero, Salina Cruz, Cadereyta, Tula, Salamanca y Minatitlán del Sistema Nacional de Refinación.
-Los dos contratos referentes a la ejecución de trabajos de mantenimiento en la refinería de Ciudad Madero fueron asignados directamente por funcionarios de la propia refinería, en un proceso transparente y apegado a la normatividad, sin la intervención del subdirector ni de su secretario particular. Cabe señalar que los trabajos fueron realizados de manera correcta y entregados satisfactoriamente.
-El depósito de 230 mil pesos a la cuenta de la esposa del subdirector de Producción de Pemex Refinación corresponde a un crédito de nómina contratado con Banamex, y existen documentos del propio banco que así lo acreditan.
-En la primera quincena del presente mes, el subdirector se percató de dos depósitos, de 50 mil pesos en efectivo cada uno, que se realizaron a su cuenta de cheques y cuya procedencia desconoce. De inmediato, solicitó aclaración al banco y denunció los hechos ante el Órgano Interno de Control, lo cual consta por escrito. Una vez concluida la investigación del banco, procederá a hacer la denuncia respectiva ante el Ministerio Público, ya que evidentemente se trata de una maniobra sospechosa, muy probablemente con fines de descrédito.
-Los depósitos mensuales a la cuenta de Carlos Riquelme corresponden a su participación en el despacho de abogados en que prestaba sus servicios antes de ingresar a Pemex el 27 de junio de 2010 y que aún le genera ingresos. Este despacho no tiene vínculos con Pemex ni con las empresas mencionadas en la nota y la documentación que comprueba los ingresos del señor Riquelme está disponible.
Resulta preocupante que datos personales, como estados de cuenta particulares que incluyen nombre y dirección, se filtren de manera ilícita y se hagan públicos para intentar sustentar acusaciones carentes de fundamento.
Atentamente
Wilhem F. Hagelsieb Garza
Gerente de Comunicación Social
Petróleos Mexicanos
Respuesta del reportero
Señor director:
Los documentos de los que dispongo y la información proporcionada por las fuentes consultadas establecen que el subdirector de Producción de Pemex Refinación, Bernardo de la Garza, sí realizó maniobras, no sólo para asignar los contratos a las empresas KBC Advanced Technologies y a Construcciones y Edificaciones Fénix, respectivamente, sino para aumentar su costo sin justificación aparente.
Según las fuentes consultadas, él no operó directamente: lo hizo a través de su principal hombre de confianza, Carlos Xavier Riquelme Cacho, un personaje que, de acuerdo con la información de la que dispongo, siempre ha maniobrado entre los funcionarios de las refinerías para beneficiar a las empresas con las que ya se tienen acuerdos para realizar negocios.
Estas prácticas no son novedad en la paraestatal: históricamente tanto en Pemex Refinación como en otras subsidiarias el motor de la corrupción sigue encendido desde hace varias décadas, razón por la cual la empresa se mantiene sumida en la ineficacia.
Por lo que respecta a los depósitos, es a los jueces a quienes correspondería dictaminar sobre su origen. De acuerdo con nuestras fuentes, los pagos corresponden a las comisiones que las empresas beneficiadas con la asignación de contratos entregan a los funcionarios por favorecerlas. Toca a las autoridades federales investigar el origen de seis depósitos, la mayoría por 50 mil pesos, efectuados de enero a marzo de este año y cuya procedencia, según el vocero de Pemex, el señor Riquelme “desconoce”.
Llama la atención que si el primer depósito de 50 mil pesos se efectuó en su cuenta de Bancomer 007435347301 el 11 de enero –42 días después de que concluyeron los trabajos en la Refinería de Madero– hasta la fecha el banco no haya emitido una respuesta ante su “enojo” por esos misteriosos depósitos en efectivo.
Por último, el vocero de Pemex dice que le preocupa el uso de datos personales, como es el caso de los estados de cuenta de los funcionarios referidos. Este es un tema a debatir: desde el punto de vista periodístico ningún documento privado debe ocultarse cuando se trata de funcionarios públicos, y menos aún cuando arrojan luces sobre presuntas maniobras de corrupción en menoscabo del país y de Pemex. Ante este escenario, no existe privacidad alguna. Lo privado es público.
Atentamente
Ricardo Ravelo








