Fractura interna

Además de tener encima a la opinión pública y al gobierno británico, a raíz del escándalo del tabloide News of the World, Rupert Murdoch enfrenta ahora la ofensiva de accionistas estadunidenses de su empresa: News Corporation.
Amalgamated Bank, el Fondo Central de Pensiones de los Trabajadores y el Sistema para el Retiro de Empleados de Nueva Orleáns, accionistas de News Corporation, se lanzaron legalmente contra el multimillonario, la empresa y los 15 integrantes de su consejo directivo –entre ellos dos hijos de Murdoch y el expresidente español José María Aznar– por considerar que sus actuaciones en torno al escándalo del tabloide inglés han dañado sus intereses.

En una querella ampliada presentada el jueves 7 ante la corte del estado de Delaware, las partes señalaron que las actividades ilegales del semanario son evidencia de una compañía fuera de control y de que el consejo directivo de News Corporation no ejerció una supervisión efectiva de su funcionamiento.

Las revelaciones en torno a las actividades ilegales de News of the World “no debieron tomar años en ser descubiertas y detenidas” y “muestran una cultura desenfrenada dentro de News Corporation y un consejo que no aplica una revisión o supervisión efectiva”, según el expediente 6285 del caso, que Proceso pudo consultar.

Amalgamated Bank administra unos 12 mil millones de dólares de inversionistas institucionales, como fondos de pensiones, y tiene oficinas en Nueva Jersey, California, Nevada y Washington. Los fondos tienen aproximadamente 1 millón de acciones de News Corporation.

El Fondo Central de Pensiones de los Trabajadores posee títulos de la corporación, al igual que el Sistema para el Retiro de Empleados de Nueva Orleáns, que administra más de 300 millones de dólares.

“Al fallar en tomar medidas para investigar, controlar y limitar la caída por el escándalo del espionaje, el consejo faltó a su deber y expuso a la empresa a billones en pérdidas que podrían haber sido evitadas”, resalta la acusación, que pide reparación por daños y perjuicios y una resolución de que los acusados quebrantaron su deber fiduciario.

Antecedentes

Aunque el escándalo de las intervenciones telefónicas es el mayor que ha golpeado al emporio mediático, no es el primero.
En enero de 2008 News Corporation pagó casi 11 millones de dólares en el acuerdo extrajudicial de una demanda presentada por Judith Regan, extrabajadora de la empresa y quien la acusó de pedirle que mintiese a investigadores federales sobre Bernard Kerik, excomisionado de policía de Nueva York. Regan tuvo un romance con Kerik y la empresa había tratado de denigrarla.
En julio de 2009 James Murdoch, hijo del multimillonario, aprobó el pago de 1 millón 100 mil dólares para un arreglo fuera de la corte en un caso de acusaciones de intervención telefónica contra la Asociación de Futbolistas Profesionales de Gran Bretaña.
Finalmente, en enero de 2010 la empresa anunció un acuerdo similar en un juicio por manipulación de precios por 500 millones de dólares entablado por Valassis Communications, compañía de servicios mediáticos y publicitarios que acusó al área de mercadotecnia de News Corporation de emplear precios depredadores y contratos de largo plazo coercitivos con empacadoras y supermercados.
Ante esto “el consejo ha permanecido callado y pasivo”, lamentan los acusadores, quienes agregan: “La más reciente manifestación de la absoluta capitulación del consejo al control y dominación de Murdoch es su falla completa en vigilar las prácticas de obtención de noticias realizadas bajo la mirada de los amigos más cercanos, confidentes y simpatizantes fieles” del empresario.
Murdoch es director ejecutivo de la compañía desde 1979. Su hijo James es consejero y director ejecutivo para Europa y Asia desde 2007, y su otro vástago, Lachlan, es consejero desde 1996.
El consejo de administración había adoptado una “declaración de gobierno corporativo” que establece los lineamientos y prácticas de la compañía y que declara que el consejo supervisa la administración con un enfoque en el fortalecimiento de los intereses de los accionistas.
Además determina que los estándares de la conducta empresarial, que incluyen un código de ética, deben ser obedecidos por todos los consejeros, funcionarios y empleados de la corporación, subsidiarias y divisiones.
Ante las evidencias de las grabaciones ilegales, queda claro que esos estatutos no fueron puestos en práctica.

Tensión creciente

El nuevo escándalo alimenta el conflicto que los tres accionistas institucionales ya mantenían con Murdoch y su compañía por la compra de la empresa Shine Group, propiedad de Elisabeth Murdoch, hija del magnate nacido en Australia.
En su primer alegato, el 16 de marzo de este año ante la Corte de la Cancillería de Delaware –donde se dirimen asuntos entre particulares–, los accionistas arguyeron que la operación, por 675 millones de dólares, era un acto de nepotismo dirigido solamente a reincorporar a Elisabeth Murdoch al negocio familiar a expensas de los inversionistas.
“Murdoch usa habitualmente News Corporation para enriquecerse junto con los miembros de su familia a costa de la empresa y de sus accionistas”, denunciaron los acusadores.
Murdoch anunció el pasado 21 de febrero su intención de adquirir Shine, fundada por su hija en 2001 y que en 2009 reportó ganancias por unos 400 millones de dólares. La empresaria posee 53% de Shine, Sony Pictures Entertainment es dueña de 20%, BSkyB tiene 13% y el resto está en manos de tenedores minoritarios.
La compañía se compone de una veintena de empresas productoras en 10 países y es conocida en Estados Unidos por sus exitosas series Betty la fea, El perdedor más grande y La oficina.
Elisabeth Murdoch recibirá 320 millones de dólares a cambio de sus títulos y un asiento en el consejo de News Corporation, con lo cual el magnate incrementará su dominio sobre el consejo y consecuentemente sobre la toma de decisiones.
Aunque sólo posee 12% de las acciones de la corporación, la familia Murdoch controla 40% de los valores que dan derecho a voto.
La conducta del consejo ha permitido “el nepotismo rampante en la conducción de los negocios de la empresa, la aprobación de medidas diseñadas para perpetuar el control de Murdoch sobre News Corporation, el permiso de quién entra y sale del consejo, la facilitación de medidas motivadas por la agenda personal o política de Murdoch y la aceptación de compensaciones excesivas” para el magnate, según la demanda.
Sólo en los últimos tres años fiscales, Murdoch ha recibido casi 75 millones de dólares por ser el director y presidente de la empresa. Este año podría recibir un bono de 25 millones de dólares.
El pasado 13 de junio, Murdoch y el consejo pidieron a la corte de Delaware la desestimación del caso.