Favoritismo oficial hacia Volaris

Una solicitud hecha por el director de Aeronáutica Civil del país, Héctor González Weeks, a la Oficina de Aviación Internacional de Estados Unidos para que permita a Volaris cubrir las rutas a Las Vegas, Los Ángeles y Chicago en forma “extrabilateral” contraviene un acuerdo legal firmado en 1960. Según dirigentes gremiales del sector aeronáutico, entre ellos los trabajadores que resultaron afectados por el cierre de Mexicana de Aviación, el Convenio sobre Transportes Aéreos signado ese año por Estados Unidos y México impide a aerolíneas extranjeras circular por el espacio aéreo sin restricciones.

El pasado 10 de junio, el titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), Héctor González Weeks, pidió a su homólogo de la Oficina de Aviación Internacional de Estados Unidos, Paul L. Gretch, otorgar una “autorización extrabilateral” a la aerolínea Volaris para cubrir sin escalas las rutas a Las Vegas, Los Ángeles y Chicago, lo que violaría la Constitución.

Los itinerarios eran operados por Mexicana de Aviación, actualmente en concurso mercantil, luego de que su exdueño Gastón Azcárraga intentó declararla en quiebra para reestructurarla a costa de los pilotos, sobrecargos y trabajadores de tierra. La empresa, que el martes 12 cumple 90 años, dejó de operar el 30 de agosto de 2010.

Para los representantes de la Federación de Sindicatos del Sector Aéreo, que aglutina a 35 mil trabajadores de la aviación mexicana, entre ellos los agremiados a la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) y al Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación, Aviación, Servicios y Similares (SNTTTASS), la solicitud de González Weeks es ilegal.

Argumentan que viola el Convenio sobre Transportes Aéreos signado por los gobiernos de Estados Unidos y México el 15 de agosto de 1960, el cual impide a las aerolíneas extranjeras circular por el espacio aéreo sin restricciones.

Y mientras los funcionarios de la DGAC y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) lanzan su petición, la edición Aviation Daily del jueves 7 destaca que American Airlines es la esperanza para permitir a Volaris abrir un servicio sin escalas entre Nueva York y México. Por eso, añade, busca los derechos de servicios en “un par de ciudades asignadas a Mexicana en Estados Unidos” a través de las compañías Delta Air Lines y Continental Airlines.

En cuatro misivas firmadas por separado por sus respectivos dirigentes y otra elaborada por El Colegio de Pilotos Aviadores, que encabeza Marco Antonio Silva González, se exige al titular de la SCT, Dionisio Pérez Jácome Friscione, echar atrás el acuerdo e investigar por qué González Weeks se extralimita en sus funciones para beneficiar a Volaris; también le piden indagar por qué el subsecretario de Transporte, Felipe Duarte Olvera, quien conoce la solicitud, no ha intentado detenerla.

La maniobra fue tan silenciosa que mientras se procesaba, Volaris echó a andar la campaña radiofónica llamada “Viaja a precio de camión”, que ofrecía vuelos redondos por 350 dólares a Las Vegas, Los Ángeles, Chicago, San Francisco, San José, San Diego y Fresno. La compra de boletos se realizaría entre el 29 de junio y el lunes 4 de julio, para volar entre el 1 de octubre y el 30 de noviembre.

La reportera llamó a Volaris para preguntar sobre los vuelos ofertados, pero los empleados de la aerolínea la remitieron a la empresa Southwest, cuya operadora informó que no se trata de vuelos directos. Para volar de México a Chicago, dijo, hay que hacer escalas en Guadalajara y Los Ángeles, y luego trasbordar a un avión de Southwest. La campaña fue cancelada cuando los sindicatos protestaron por el acuerdo extrabilateral.

En la carta enviada a Gretch, González Weeks expone los motivos de su petición “tomando en consideración la situación por la que atraviesa una de las líneas aéreas mexicanas (Mexicana de Aviación)” que –expone– está en concurso mercantil en ambos países, “motivo por el cual no pueden retirarle el permiso para operar las rutas citadas en Estados Unidos”.

De lo anterior se deriva que pida una “autorización extrabilateral” y temporal para volar las rutas México-Las Vegas, México-Los Ángeles y Monterrey-Chicago, así como “operar los servicios regulares mixtos, en la inteligencia de que dicha autorización sería al margen del Convenio sobre Transportes Aéreos, mientras Mexicana de Aviación no inicie operaciones en dichas rutas”.

 

Las críticas a la DGAC

 

En su carta enviada al titular de la SCT el 30 de junio, Fernando Perfecto, uno de los dirigentes de la ASPA, expone que a sus agremiados les preocupa la petición de la DGAC, pues contraviene la Ley de Aviación Civil y el Convenio sobre Transportes Aéreos firmado por los gobiernos de México y Estados Unidos en 1960.

Según Perfecto, “no existe fundamento o motivo alguno que pueda facultar a la DGAC para proponer acuerdos ‘al margen’ del tratado o ‘al margen’ de la ley”. Y resalta que el gobierno estadunidense presiona al mexicano para obtener mayor apertura en la aeronáutica.

El representante de los pilotos asegura que esas intenciones han sido frenadas para permitir a las aerolíneas nacionales que se recuperen de la degradación a categoría dos en materia de aviación impuesta por Estados Unidos a México a causa del conflicto por el que atraviesa Mexicana de Aviación.

E insiste: además de que no se apega al marco jurídico, “la propuesta de la DGAC es contraria a los intereses nacionales, pues puede provocar mayores presiones para una apertura del citado convenio bilateral, cuyos resultados en este momento de debilidad y disparidad en que se encuentra nuestra industria aérea serían de mayor perjuicio que beneficio”.

Perfecto solicita que se retire la propuesta de González Weeks y se busquen los medios legales para que el gobierno mexicano ejerza sus derechos de tráfico derivados del convenio bilateral “dentro del mismo marco que el tratado establece”.

Según el dirigente de los pilotos, la llamada “autorización extrabilateral a favor de Volaris obraría en sentido opuesto a los esfuerzos de pilotos de la ASPA y todos los trabajadores de la línea aérea más antigua de México para el reinicio de operaciones de la misma”.

El mismo 30 de junio, la dirigente de la ASPA, Lizette Clavel, envió una carta a González Weeks en la que le recuerda el convenio bilateral sobre política de cielos abiertos entre México y Estados Unidos avalado por el Senado, por lo que cualquier cambio deberá pasar por el Poder Legislativo.

Además, expone Clavel, ese convenio “es Ley Suprema de la Unión, de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”; “actuar de manera contraria es anticonstitucional”, reitera la dirigente de las sobrecargos.

Acusa también a González Weeks de excederse en sus funciones y actuar fuera de sus facultades al pedir el acuerdo extrabilateral. “Y no sólo eso, sino que está solicitando al gobierno de Estados Unidos que realice actos en violación al convenio antes mencionado”.

Si se avala la petición, expone, “se estarían causando graves perjuicios a la compañía Mexicana de Aviación, empresa a la que corresponden, conforme a derecho, las rutas que pretende usted se concedan a Volaris”.

Para ella, la actuación del funcionario es contraria al principio de conservación de la empresa que rige el concurso mercantil al que sometieron a Mexicana de Aviación y contraviene las medidas cautelares de la aerolínea, por lo que solicita a González Weeks aclare con detalle en función de qué realizó tal solicitud.

 

Fedssa, por la vía legal

 

La Federación de Sindicatos del Sector Aéreo (Fedssa) envió una carta al director de la Oficina Internacional de Aviación de Estados Unidos, Paul L. Gretch, el lunes 4, en la que pide desatender la solicitud del titular de la DGAC, quien pretende “interceder injustificadamente a favor de los intereses de una compañía en particular (Volaris)”.

Asimismo, le comenta que la federación realizará acciones legales ante la Cámara de Diputados y el Senado contra dicha solicitud, ya que la DGAC no puede hacer nada con los activos de Mexicana mientras siga en concurso mercantil; le expone también que la petición se hizo a espaldas del Senado, que en todo caso debió aprobarla.

“La DGAC pretende favorecer sin al menos abrir a otros actores la oportunidad de participar. ¿Por qué Volaris? ¿Por qué no Interjet, Viva Aerobús o cualquier otro? Incluso, ¿por qué no aumentar las frecuencias de Aeroméxico a esos destinos?”, inquiere la Fedssa.

Y recuerda que la administración de Gastón Azcárraga colocó a unos 8 mil trabajadores en una complicada situación económica y laboral, por lo que la solicitud de la DGAC acabaría con las posibilidades de rescatar la emblemática compañía aérea.

Además de las firmas de Fernando Perfecto y Lizette Clavel, la carta incluye las de Raúl Campilla Gómez, dirigente del Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (Sinacta); del secretario general del SNTTTAS, Miguel Ángel Yúdico Colín, y del dirigente del Sindicato Independencia, Tomás del Toro del Villar, todos ellos afiliados a la federación.

Los dirigentes gremiales enviaron copia del documento a la Presidencia de la República; a Dionisio Pérez Jácome Friscione, titular de la SCT; a Juan Silva Meza, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; a senadores y diputados; al presidente de Volaris, Pedro Aspe Armella, y al de Interjet, Miguel Alemán Magnani.

Por su parte, el Colegio de Pilotos Aviadores de México envió su propia carta a Pérez Jácome Friscione el mismo lunes 4. En ella manifiesta su “total desaprobación” a la desatinada solicitud del titular de la DGAC, Héctor González Weeks:

“Ignoramos las razones personales que pueda tener el citado funcionario para favorecer a Volaris contraviniendo su obligación de hacer cumplir el convenio bilateral vigente, ya que con ello expone de manera irresponsable la posición y participación de las empresas mexicanas en el mercado México-Estados Unidos, la cual se ha venido debilitando de forma alarmante.”

Los integrantes del colegio de pilotos critican también la actitud pasiva del subsecretario de Transporte, Felipe Duarte Olvera –“incomprensible por irresponsable”–, quien no ha realizado ninguna acción para frenar la solicitud. Piden incluso investigar los motivos que guiaron a González Weeks y a Duarte Olvera a gestionar el acuerdo extrabilateral para beneficiar a Volaris.

La carta está firmada por el presidente del colegio, Marco Antonio Silva González; el vicepresidente Adrián Emilio Martínez Martínez; el tesorero Adolfo Serrano Tavera, y el presidente de la Comisión de Vigilancia, Francisco Pagés Gallardo.

 

Planes de expansión

 

El 10 de febrero último, la cadena de noticias estadunidense CNN informó que Gilberto Pérezalonso reemplazó a Pedro Aspe Armella como presidente del Consejo de Administración de Volaris, donde estuvo cinco años.

Pérezalonso ha trabajado en Grupo Cifra, también fue director general de Aerovías de México, vicepresidente ejecutivo de administración y finanzas del Grupo Televisa, director general de Corporación Geo y aun hoy es consejero de Grupo Gigante, junto con Javier Molinar Horcasitas, de Grupo Ixe y hermano del extitular de la SCT.

En un comunicado, la empresa informó que trabajará para incrementar su estrategia de conectividad, la apertura de nuevos destinos, el crecimiento de su flota, y seguirá expandiendo sus servicios alrededor de alianzas estratégicas.

Aspe Armella comentó en aquella ocasión: “La incorporación de Gilberto Pérezalonso nos dará la oportunidad de tener a bordo a una persona con una invaluable experiencia en el mundo de los negocios y de la aviación, que seguramente tendrá mucho que aportar para continuar fortaleciendo el crecimiento de la empresa”.

Hoy, Aspe es accionista y presidente honorario del consejo de Volaris, además de ser líder del Comité de Recursos Humanos.

La compañía cuenta con una flota de 26 aviones de la familia A320, con una edad promedio de 3.4 años, ofrece garantías de puntualidad en sus 46 rutas que conectan 25 ciudades mexicanas, además de operar vuelos hacia Los Ángeles, Oakland-San Francisco y San José, California, así como Chicago, Illinios.

Volaris inició sus vuelos en marzo de 2006. Entre sus socios fundadores estuvieron: Grupo Televisa; Sinca Inbursa, de Carlos Slim; Fondo Protego-Discovery, y la compañía aérea salvadoreña Taca, que en 2009 se unió a la colombiana Avianca.

A mediados de 2010, a través de Sinca Inbursa, Televisa y Slim vendieron 25% de las acciones que tenían en la aerolínea a Emilio Díez Barroso Azcárraga, Pedro Aspe Armella y a otros empresarios en 80.6 millones de dólares, según la propia empresa televisiva.

Los nuevos inversionistas de la aerolínea se unieron al fondo de capital privado Indigo Partners LLC, especializado en la industria de transporte y aviación. Su presidente, Bill Franke, también ocupó un cargo similar en America West Airlines, donde llegó a ser director general. La aerolínea tiene participación en Spirit Airlines, Singapur (Tiger), Rusia (Avianova) y Hungría (WizzAir).

El 22 de enero de 2010, Javier Lozano Alarcón, titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, se refirió al tema aunque no es de su competencia. Durante una asamblea general extraordinaria para conmemorar el Día de la Emancipación del Piloto Aviador, organizada por la ASPA, el funcionario declaró que el gobierno de Felipe Calderón no propondría ni apoyaría una política de cielos abiertos a empresas extranjeras.

También dijo que en cualquier reestructuración del sector aéreo se vigilará el respeto a los derechos laborales: “De eso me encargo yo”. Y se comprometió a resolver temas pendientes con Aeroméxico, Aeromar y Mexicana de Aviación. Siete meses después Mexicana de Aviación dejó de volar.

Pese al oscuro panorama que enfrenta Mexicana de Aviación, sus trabajadores anuncian que el martes 12 festejarán los 90 años de la aerolínea en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.