Diez mil Naranjos en la UNAM

Gracias a una generosa donación promovida por Julio Scherer García, el acervo cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México cuenta desde enero último con más de 10 mil obras del caricaturista Rogelio Naranjo, colaborador de este semanario. El miércoles 15, en el Museo Universitario de Ciencias y Artes (MUCA) de la Ciudad Universitaria, se inauguró la exposición A ti te hablo. 225 caricaturas de Rogelio Naranjo, en un acto en el que el rector José Narro elogió el trabajo del michoacano, un hombre, dijo, “profundamente congruente”.

Para Rogelio Naranjo, las 10 mil 307 obras que donó en enero a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) son una forma de recompensar “con un poquito” lo recibido en su formación profesional, y expresó que le gustaría hacer también un reconocimiento, “a su manera”, a la Universidad Michoacana, donde pagaba 10 pesos al año como estudiante.
Así lo dijo el caricaturista luego de que el rector de la UNAM, José Narro Robles, acompañado por Julio Scherer García, fundador de Proceso, inauguró el miércoles 15 la exposición A ti te hablo. 225 caricaturas de Rogelio Naranjo, primera de una serie de proyectos de difusión e investigación que derivarán del donativo.
Montada en el Museo Universitario de Ciencias y Artes (MUCA), situado en la Facultad de Arquitectura, la exposición –según sus organizadores– da cuenta de la realidad política, cultural y social de México a lo largo de medio siglo, con un humor incisivo y crítico.
No obstante, Naranjo dijo con pesar a un grupo de reporteros que lo abordó al término de la inauguración: “Parece como que aquí no cambia (esa realidad) o cambia para peor en algunas cosas. Hubo mucha gente que confió en que cambiando simplemente al PRI se iban a mejorar las cosas, y ya vemos que el PAN no canta mal las rancheras, yo no sé si está peor, pero cuando menos está igual”.
Rodeado de sus personajes: empresarios vestidos con trajes negros y sombreros de copa y políticos cínicos, demagogos o autoritarios, ambos de dimensiones aplastantes; y sus campesinos y obreros desarrapados y enjutos, cadavéricos, hundidos en la desesperanza, Naranjo dijo de éstos que los concibe con mucha tristeza y solidaridad:
“Porque es la gente más sufrida de este país y a los que siempre han engañado. Y probablemente los auténticos campesinos ni siquiera conozcan mis dibujos, porque los periódicos y mi trabajo de dibujo en las revistas se mueven en un ambiente de gente más cultivada, de gente más informada y con la capacidad de analizar. Eso lo tienen todas las universidades y desde luego en el gobierno están obligados a entenderlo, por eso pienso que no estoy sembrando en terreno infértil, sino entre los mismos del gobierno; probablemente en alguna ocasión se hagan una autocrítica.”
La exposición se acompaña de un catálogo de 139 páginas en el que se reproducen algunas de las imágenes. Contiene un texto de José Luis R. Coronado, curador de la misma, y un ensayo inconcluso del especialista Ricardo Pérez Escamilla, fallecido el año pasado. Incluye además una entrevista con Angélica Abelleyra.
La portada es una caricatura titulada ¡¡Sangre!!, publicada en este semanario el 26 de junio de 1995. Es un hombre tirado sobre la imagen de la República Mexicana que simula ser un charco de sangre.
–¿México está otra vez bañado en sangre? – inquieren los reporteros:
–No podría hacer una crítica justa, pero todo eso me duele mucho y me duele la desesperanza. Todo eso me está alimentando un rencor contra los que dirigen este país; que no es ninguna pose ni algo que encontré, una varita mágica, para poder tener éxito. Siempre lo he dicho: Para ser caricaturista hay que ser pesimista… y yo soy muy pesimista.
Le preguntaron a Rogelio Naranjo qué tan importantes han sido en su vida y en su carrera como dibujante la revista Proceso y su fundador, Julio Scherer. Respondió con su voz afable y su timidez características:
“Ha sido fundamental. Fundamental. Para mí es antes de Proceso y después de Proceso. Aunque hubo un pase previo por el periódico Excélsior, que dirigió Scherer; ahí le encontré el estilo y sus mañas, y cuando entré a Proceso me sentí como pez en el agua, muy a gusto, y hasta la fecha.”
Acompañado por Luis Raúl González Pérez, abogado general de la UNAM, Jorge Tamés y Batta, director de la Facultad de Arquitectura, y Sealtiel Alatriste, coordinador de Difusión Cultural, el rector Narro agradeció en su discurso la disposición de Naranjo y expresó su gratitud a Julio Scherer, pues, relató, el arranque del proyecto de la donación de obras del caricaturista a la UNAM se dio durante una reunión con el periodista:
“A él se le ocurrió, él se imaginó que la generosidad de un hombre como Naranjo podría acompañarse con la grandeza de una institución como la de la Universidad.”
Agregó que aunque conocía a Naranjo a través de sus trazos, a partir de este proyecto tuvo oportunidad de estar cerca del personaje y conocer al ser humano y al artista. Constató que aunque son dos facetas diferentes –el hombre comprometido con su profesión y el individuo que debe hacer una reflexión, una selección y hace una contribución–, hay en Naranjo “enormes consistencias”:
“Puedo decir con mucha convicción que Rogelio Naranjo es un hombre profundamente congruente, profundamente consistente. Es un individuo que trata –estoy seguro– de encontrar la justicia de las causas de sus temas, de sus propias convicciones, de la realidad de una sociedad que va mutando, que va cambiando o que intenta hacerlo, de personajes que lo permiten o que lo dificultan o que lo estimulan, y de mantenerse en un línea de avance de cambio y al mismo tiempo de consolidación de aspectos centrales.”
A decir de Narro, el acervo –que se irá incrementando anualmente con nuevos donativos– dará para realizar “cuarenta veces” proyectos como esta exposición “sin repetir una sola caricatura”. Y destacó que es un material para la reflexión, el disfrute artístico y para recrear al México de ayer y de hoy.
La exposición de Naranjo ocupa la mayor parte del MUCA. Se pueden ver, ordenadas por los temas Procesos electorales, Libertad de expresión, Corrupción, Desigualdad social, Campo, Sindicalismo, Derechos humanos, y Alternancia, imágenes en gran formato y en tamaño original, en blanco y negro y en color, realizadas por el artista michoacano a lo largo de más de 40 años.
Además de sus reconocibles personajes urbanos y de la tierra, están plasmados los expresidentes Porfirio Díaz, Gustavo Díaz Ordaz, José López Portillo, Luis Echeverría, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari; el líder sindical Fidel Velázquez; Raúl Salinas de Gortari; la dirigente del magisterio, Elba Esther Gordillo; Emilio Azcárraga Jean, y Ricardo Salinas Pliego, entre otros.
Se presenta también en video una entrevista con Naranjo, realizada por el cineasta Armando Casas, director del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC).
El etnólogo Sergio Raúl Arroyo, director del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, responsable de la organización de la muestra, dijo que este es un primer acercamiento a las más de 10 mil obras de Naranjo que ahora están bajo resguardo de la UNAM. Anunció que han comenzado a planear para finales de 2012 una gran retrospectiva, que requerirá un trabajo de investigación más amplio, en el cual se analizará de manera más detenida la obra e historia personal del caricaturista.